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El de Barrika se cita con Xander Schauffele para un duelo de fábula en los Juegos Olímpicos

Jon Rahm es una fiesta

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Jon Rahm, durante la tercera ronda de los Juegos Olímpicos.
Jon Rahm, durante la tercera ronda de los Juegos Olímpicos. (© Golffile | Stefano Di Maria)

Ernest Hemingway definió los años veinte del siglo pasado en París como una fiesta. Allí se instaló en 1921 como corresponsal de guerra y recogió en un libro que se publicó de manera póstuma el mítico panorama de la ciudad de las luces en esos tiempos fascinantes de extraordinaria ebullición artística.

Un siglo después París vuelve a ser una fiesta, aunque en este caso con lo que nos toca más de cerca en este medio digital, el golf en los Juegos Olímpicos. Y el señor responsable de montar el guateque se llama Jon Rahm (-14), autor de una vuelta este sábado de 66 golpes para colocarse colíder del torneo a falta de 18 hoyos. Jon siempre es una fiesta. O casi siempre. Su pareja de baile será Xander Schauffele (-14), el otro líder. Esto no es una fiesta. Es un señor fiestón.

París, y más concretamente el recorrido versallesco del Le Golf National, no ha brindado en bandeja de plata el mejor duelo que se puede ver en estos momento en el golf mundial. Seguramente, los dos golfistas más en forma, sin duda dos de los grandes candidatos al inicio del torneo y, por supuesto, una batalla que trae consigo también el enorme morbo del conflicto aún no resuelto que vive el golf profesional.

De un lado tenemos a Schauffele, al vigente campeón del Open Championship, doble ganador de Grande este año y único golfista capaz de dar réplica a un inconmensurable Scottie Scheffler en el mundo PGA Tour. Del otro tenemos a Rahm, la espoleta de LIV Golf, el fichaje más espectacular a golpe de talonario saudí y el último ganador. Schauffele ganó en Escocia el último torneo que jugó, el Open, y Rahm hizo lo propio el domingo pasado en Inglaterra. ¿Alguien da más?

Rahm sigue ejerciendo magisterio de tee a green. Así ha construido su magnífica ronda de 66 golpes. Es el jugador que más calles y más greenes ha cazado en el torneo. Hoy de nuevo ha ofrecido una exhibición con el juego largo. Y no es una cuestión sólo del driver, es cosa de todos los palos y la estrategia. En algunos hoyos salen con drive, en otros con madera 3 y en los menos hasta con hierro. De momento, lo ha bordado.

A la seguridad que transmite desde el tee hay que unir su finura en los greenes. Está muy bien con el putt. Se le nota con confianza. Cierto es que hoy se le ha escapado uno corto en el 8 y que en el 15 se le ha ido la mano y ha cometido bogey con otro tripateo un poco absurdo, pero son consecuencias de lo cómodo que se encuentra, que le invita a ser más agresivo, a veces demasiado. Por contra, está metiendo putts largos vitales, como el de casi doce metros del 17, otro de más de siete en el 4 y uno por encima de los seis metros en el 13. No son muchas las rondas de golf donde se meten tres putts por encima de los seis metros.

Quizá el único pero que se le pueda poner sea con los hierros. Está jugando bien, pero quizá podría haberlas dejado más cerca después de algunas salidas realmente excepcionales que ha firmado. Está pegando muy buenos hierros, como el 7, donde la dejaba dada. No es que esté mal, ni mucho menos, se trata de ponernos estupendos y buscar el cum laude a un gran juego de Jon.

El torneo y la lucha por las medallas está impresionante. Schauffele ha aguantado hoy como un jabato, ya que no ha tenido consigo su mejor juego. Ha fallado varias calles y varios tiros a green, pero se encuentra en un momento muy dulce mentalmente hablando. Se ve capaz de recuperar desde cualquier posición (salvajes sus recuperaciones en el 17 o en el 11) y aprovecha casi cada resquicio, como el eagle del hoyo 14. Será un hueso muy duro de roer. Se mueve por el campo con el aplomo y la convicción de quien se ha acostumbrado a ganar. Vaya dos fieras que se han juntado.

El tercero en discordia es Tommy Fleetwood (-13). Está un escalón por debajo. ¿Puede ganar el oro? Por supuesto. ¿Su candidatura pesa mucho menos que la de Rahm o Schauffele? Absolutamente. Al inglés le falta ganar grandes cosas, pero tiene a su favor que estos Juegos se celebran en un campo donde él conquistó el Open de Francia y donde firmó la mejor semana de su vida en la Ryder de 2018. Sí, lo recuerdan: Moliwood. Su pareja de vértigo (4 de 4) con Francesco Molinari.

A Fleetwood se le ve el más inconsistente de los tres. Se le escapan más calles y algún que otro green, aunque su juego corto está siendo de fábula. Queda por ver si le aguantará mañana. De lo contrario va a tener muy difícil seguir el ritmo de las dos bestias que tiene por delante.

En la pelea por las medallas hay que meter también a Nicolai Hojgaard (-11), autor hoy de un sideral 62, igualando el récord del campo, y a Hideki Matsuyama (-11). El japonés parece que está yendo de más a menos en estos Juegos, pero a nadie le sorprendería que mañana se descuelgue con un sesentaypocos y pase a todos por la derecha.

Incluimos también entre los candidatos a los diez bajo par. Primero porque están a cuatro golpes solo de Rahm y Schauffele, distancia enjugable, y segundo porque hay unos bichos de cuidado: McIlroy, Scheffler, Tom Kim y Thomas Detry. Como para descartarlos.

Quien no peleará por las medallas será David Puig (-5), el otro español. El golfista de La Garriga se ha quedado muy lejos con una vuelta hoy de 70 golpes, con un eagle, un birdie y dos bogeys. Empezó muy bien, pero dio la sensación de que en los segundos nueve se le acabó la pólvora. Tiene mucho birdie y bien podría ser mañana uno de los animadores de la jornada, pero ocho golpes con Fleetwood, ahora mismo en la posición del bronce, parecen demasiados.

Resultados en directo de los Juegos Olímpicos de París

1 COMENTARIO

  1. Manda cojones que Teledeporte no haya dado el putt del 17 y ahora el único sitio para verlo es NBC golf, capada en España. Vamos, que nos hemos perdido el putt.

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