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El campo de los Juegos Olímpicos se la juega de aquí al viernes

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Obras de construcción del campo de golf de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016

Un juez ha impuesto un plazo para que el ayuntamiento de Río de Janeiro y una constructora local decidan si están dispuestos a realizar cambios en el diseño del campo de golf que se utilizará en los Juegos Olímpicos de 2016.

La medida podría ayudar a que se alcance un arreglo en una disputa legal que ha puesto en duda si el campo estará listo a tiempo.

El juez quiere saber si las partes llegan a un acuerdo para mudar «inmediatamente» tres hoyos del campo, y para rediseñar parte de éste a fin de abrir un corredor que ayude a preservar una reserva natural. Ello constituye una exigencia presentada por los fiscales locales.

Los fiscales han demandado al gobierno de la ciudad y al constructor del campo, bajo el argumento de que infringieron leyes ambientales con el proyecto de construcción. Se consideraba que el campo de golf sería una de las obras principales para los Juegos de Río.

En su decisión anunciada el lunes, el juez Eduardo Antonio Klausner rechazó una petición para conceder más tiempo a fin de que las partes negociaran. Dijo que el ayuntamiento y el constructor tienen cinco días para confirmar si rediseñarán o no las partes del campo que han generado la controversia.

«Los demandados deben indicar en cinco días si retirarán de inmediato los hoyos 12, 14 y 15, y los reubicarán de una manera que permita preservar la zona», dijo el juez.

Tras la publicación oficial de la orden del juez, comenzará a correr el plazo de cinco días. Luego, el juez se pronunciará sobre la disputa legal.

Los fiscales defienden que el campo se está construyendo de forma ilegal en una reserva natural, y exigen cambios significativos al proyecto original. La ciudad y la constructora Fiori Empreendimentos consideran imposible implementar todos los cambios solicitados por los fiscales.

Dependiendo de la respuesta por parte de la ciudad y del constructor, el juez podría incluso ordenar que se frenen las obras de construcción en el campo.