Por momentos, el Amen Corner (green del 11 y hoyo 12) ha extendido su manto legendario y dramático…
Salir de allí sin uno o dos golpes de más en el zurrón ya se antoja una hazaña, aunque hay quien lo está consiguendo (Tiger, por ejemplo, y también Jiménez; lo de Perry, con par-birdie ya es de otro mundo). El viento ha soplado todo el día y allí se filtra entre los árboles y la orografía a su antojo y crea remolinos de imposible lectura.
José María Olazábal (+2) ha entregado hoy un 75 que de momento le deja en la cuerda floja. Los +2 podrían entrar en el corte y el vasco va a tener que esperar.
En general, Chema ha realizado una vuelta parecida a la del jueves, aunque hoy las condiciones más complicadas de juego han tenido también su influencia en el resultado. Un gran inicio, cogiendo calles y greenes, y después más problemas desde el tee. Es como si el esfuerzo le fuera pasando factura a medida que avanza la vuelta. En los greenes, en todo caso, ha estado sobresaliente en líneas generales.
En todo caso, su esfuerzo ha sido supremo y sólo hace falta mirar qué clase de jugadores hay ahora msimo situados por detrás suyo y ya sin opciones de jugar el fin de semana: Karlsson, Kaymer o Zach Johnson, entre otros. Olazábal se ha sentido de nuevo jugador, en el más amplio sentido de la palabra, así que pase lo que pase las secuelas de esta semana sólo pueden ser positivas.
No, Augusta no ha dado hoy facilidades a nadie. Ni siquiera a Tiger Woods. El número 1 ha hecho el par en el día, aunque se sitúa con -2, con opciones a todo el fin de semana.
Álvaro Quirós comenzaba como en el mejor de sus sueños: birdie-eagle en los dos primeros hoyos… Sin embargo no pudo producir más birdies hasta que no llegó al hoyo 18. Nosotros esperamos que éste sea uno de esos guiños del destino: un birdie para despedirse con buen sabor de boca hasta el año que viene.
Quirós no se ha sentido cómodo en Augusta. Pero si ayer comentábamos que el joven de Guadiaro aprende rápido, ahí ha estado hoy para confirmarlo: ha firmado un 75 en condiciones más complicadas que el jueves. Su gran problema es que ha cogido sólo la mitad de las calles en estos 36 hoyos que ha jugado.
Comienza aquí una relación de amor-odio (él a día de hoy está convencido de que se trata de un recorrido injusto…) de la que esperamos un final feliz. Seguimos completamente convencidos de que el Augusta National es un campo al que Quirós puede hacerle muy pocas. Tiene tiempo más que sobrado (un añito por delante…) para preparar la revancha. De entrada, quizá, no quiera ni pensar en ello, pero este hombre tiene el espíritu de los campeones y tendrá que regresar a dejar su firma. Como decimos siempre: tiempo al tiempo.


