Inicio Masters de Augusta Masters de Augusta 2010 En territorio ‘sagrado’

En territorio ‘sagrado’

Compartir

Diario del Masters a 2,07

Fatiguitas. Ayer tocó pasarlo mal. Es el otro punto de vista del Masters, la competición. Hasta las cinco y media de la tarde (23:30 en España) no pudimos respirar tranquilos. Llamó Miguel desde Augusta para decirnos que pasaba el corte… Subidón. ¡Sí, señor! Aquí en la casa estamos todos convencidos de que hará un gran fin de semana. Se aceptan apuestas…

Hemos seguido toda la vuelta de Jiménez y ha terminado cabizbajo. Ha fallado un putt de par en el hoyo 4 que ha ido arrastrando todo el día. Pero ha conseguido aguantar como un luchador y hoy también juega. Eso es lo importante.

El mejor momento del día llegó muy temprano, nada más llegar al club. Entramos al fin en territorio ‘sagrado’. Nos metimos en la tienda del Augusta National. ¡Ta-chán! Aquí sólo pueden comprar los socios y los jugadores. Vamos con Miguel. Es una zona restringida. Hay una estatua fantástica de Bobby Jones y el mítico escudo de flores que preside la entrada. Cayeron varias fotos, por supuesto. Después, un poco de saqueo a la tienda: guantes, gorras, politos…

Llevamos aquí ya cinco días y ni una palabra de mis compañeros de casa. Lo mío no tiene nombre. Allá voy. Son todos amigos de Miguel. Está Joaquín, dueño de un restaurante en el Rompido, Diego, que le hizo de caddie cuando Jiménez fue campeón de España en La Rioja, Pato, que trabaja en el campo de golf de Granada, Brito, un amigo portugués de Marbella, José, periodista de la República Dominicana, que ya no ejerce, aunque de vez en cuando escribe algunas cositas y Marian, la novia de Miguel. En una casa muy cerca están alojados otros seis amigos de Jiménez, todos médicos. Esta es la tropa de este año en Augusta.

Mi curiosidad es grande, más o menos como yo, y he conseguido sonsacar a un empleado cuánto factura el supermercado del Masters, de tamaño como unos tres ‘mercadonas’ juntos. Agarraos. Cada semana hace entre 11 y 14 millones de dólares de caja. Si lo unimos a lo que recaudan con las comidas y las bebidas, los beneficios se van a más de 20 millones. No está nada mal.

El público va con Mickelson y Couples. Son los favoritos. He preguntado a varios aficionados y la mayoría quiere que ganen ellos. ¿Y Tiger? «Tiger que lo gane el año que viene…».

Por Pedro Fernández