Inicio Masters de Augusta Masters de Augusta 2010 Lee, el orden; Phil, la magia

Lee, el orden; Phil, la magia

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Es muy complicado encontrar a un jugador que pueda hacerte vibrar más en un campo de golf. Phil Mickelson (-11) es único. En lo bueno y en lo malo, aunque suele haber mucho más de lo primero…

El zurdo norteamericano ha puesto la sal y la pimienta al sábado de Augusta, aunque al final el líder es un rocoso Lee Westwood (-12) que hoy definitivamente ha dejado bien claro que quien quiera tumbarlo va a tener que sudar tinta china. Por detrás de ellos, nadie sabe muy bien cómo, Tiger Woods (-8) ha conseguido quedarse en distancia razonable para el asalto final al triunfo.

Con permiso de Lee, lo cierto es que ha sido el día de Phil. Las imágenes de su secuencia de eagle-eagle-‘medio eagle’ en los hoyos 13, 14 y 15 se repetirán hasta la saciedad en los próximos años. En el par 5 del 13 hacía el eagle con un segundo tirazo desde calle y un buen putt de unos cuatro metros; en el 14 repetía embocando desde la calle de modo sublime; y en el par 5 del 15, después de verse bloqueado y no poder tirar de dos a green, a punto estaba de embocar el eagle también desde la calle. Cinco menos en tres hoyos y el Augusta National echando humo. Finalizaba su vuelta con una escapada por la izquierda cuando tiraba al green del 18 y un golpe de recuperación mágico, enviando la bola a las nubes con su 62 grados sin apenas espacio para maniobrar.

Westwood no tiene maneras de prestidigitador, ni falta que le hace. Se le ve cómodo, metido en faena, muy concentrado pero suelto, y sin mudar el gesto cuando impepinablemente llegan los errores. Porque impepinablemente terminan llegando en este campo… El contraste de estilos del partido estelar de mañana va a ser digno de ver y estudiar. Su compatriota Ian Poulter (-6) no ha podido seguir el ritmo y él sí parece fuera de juego en la lucha por el título.

Lo de Tiger tiene mucho mérito. Es casi inexplicable que hoy haya firmado una tarjeta dos abajo. Sólo él puede ‘maquillar’ de este modo jornadas mediocres de golf. Porque ha sufrido mucho desde el tee y hasta en los greenes. Como es evidente, siempre saca su genio aquí y allá (vayo dos hierrazos en el 14 y el 18…) y nunca pierde el norte en el campo, ni siquiera cuando un sábado por la tarde en Augusta llega a verse a siete golpes del líder.  Juega mañana junto a Choi (-8) por cuarto día consecutivo. El coreano es el que menos ruido hace, pero ahí está. También parece en distancia Fred Couples (-7), a pesar de su bogey postrero en el 18. Una lástima, pero que nadie se fíe de él…  El gran Tom Watson (-2) sí parece haber capitulado, aunque mañana morderá por un puesto en el top-ten.

Sergio García (+4) ha confirmado en el campo todos sus comentarios de la semana. No se encuentra a gusto. No está fino de tee a green, parcela que normalmente es la base de sus éxitos y siente que deambula sobre un alambre durante toda la vuelta. Se ve que aún le queda camino por recorrer para recuperar la excelencia de 2008. Todo a su tiempo. Algo nos dice, en todo caso, que toda esa carga de trabajo, esa apuesta en la dirección de dicho trabajo, va a dar sus frutos más pronto que tarde.

Crónica provisional con la vuelta de Jiménez

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