
El Masters ya tiene a su primer líder sólido descansando en la casa club. Es el norirlandés Rory McIlroy (-7)…
La primera jornada en Augusta ya tiene un nombre propio. McIlroy ha sido hoy un 'expreso' a toda máquina. Siete birdies, ningún bogey, diez calles cogidas, 14 greenes… Sensacional. El joven golfista ha sacado un partido fantástico a esos tiros a la nubes que él produce como nadie.
Recuerda este inicio al registrado por el joven talento norirlandés el pasado mes de julio en St. Andrews, cuando entregaba el jueves un brutal 63, igualando la mejor tarjeta de todos los tiempos en un 'major', y convirtiéndose en la mejor primera tarjeta en un British, en sus 150 años de historia, que no son dos días precisamente…
Su approach tendidito en el hoyo 3, después de una excelente salida, ha sido digno de ver. No se puede tener más control de la situación: la bola corriendo por el green, hacia el lado bueno (derecho), frenando violentamente al quinto bote mientras se deslizaba hacia la izquierda con un bello efecto lateral, buscando con intención la cazoleta… Casi la dejaba dada.
Es curioso, porque McIlroy ha entrado muy poquito en las previsiones de los analistas, sobre todo los norteamericanos. ¿Será quizá porque el año pasado no pasó el corte aquí, en Augusta? Seguramente. Pero estos chicos aprenden rápido… Detrás de McIlroy en la casa club está Matt Kuchar, con -4.
En la parte opuesta de la clasificación sorprende los batacazos de Harrington, que ha terminado con 77 golpes (+5) y de Kaymer, Número 1 del mundo, que ha hecho 78 golpes (+6). Ambos cometieron sendos doble bogeys en los hoyos 7 y 10, respectivamente.
El día es magnífico para la práctica del golf, aunque sí sopla una brisa sostenida que se deja notar, con cierto picante. Hay algunas nubes y buena temperatura. Los greenes parecen bastante receptivos, seguramente por las lluvias caídas en los días previos, aunque las previsiones indican que llegarán al fin de semana con la firmeza de siempre. Ya ven, sean cuales sean las condiciones, el Augusta National siempre reserva desagradables sorpresas al más pintado… De los más de 50 jugadores que ya han terminado su vuelta, 14 lo han hecho bajo par. El campo está receptivo, pero tampoco va regalando los birdies, ni mucho menos.


