
Si tuviera que morir el Lunes 11 de Abril, sería muy sencillo dÓnde, cÓmo y por qué… En el Motel Super8 de Augusta, con una chaqueta verde, zapatos y pantalón blancos de golf, y con poca exigencia para las últimas voluntades…
Las tres banderas del Amen Corner en la cabeza y, encima de la mesa, solo las pólizas de seguros y la clasificación del MASTERS 2011. (Conviene que la gente se muera tranquila aunque sean caddies en busca de su 10%).
Conozco a Tiger desde el 96. Siempre fue amable y discreto, con todo lo que tiene que aguantar (que es mucho). Conozco más a su caddie, Steve Williams, que con Ray Floyd realizó un gran trabajo y fue el elegido entonces para llevar los palos al hijo de Earl y Kultida Woods, el fenómeno de Cypress, pueblo de sólo 50.000 habitantes, rodeado como toda California de referencias hispanas: Los Alamitos, La Palma, Cerritos y Buena Park (todo pueblitos de su Orange County natal). Por allí se movía de adolescente antes de ser megaestrella. También conozco a una persona que trabaja para su seguridad desde aquella época, y que a pesar de su obligada discreción fueron muchas las cenas compartidas cuando venía a Alemania a jugar el TPC de Europa.
Pues bien y este preámbulo ¿para qué? Muy sencillo. Sabemos que Tiger está cambiando el swing, conocemos hacia qué swing va, pero no vienen al caso consideraciones técnicas; sabemos que el cambio lleva un tiempo, pero que también progresa muy rápido; estamos al tanto de su etapa de transición, su nueva vida, nueva casa de soltero de 55 millones de dólares (un aperitivo comparado con volver a ganar el MASTERS…).
La gran pregunta es: ¿para cuándo estará listo para rendir al máximo?
El oráculo dice que para esta semana. Es mi máximo favorito. Y no voy a citar otro. Ese es el giro Copernicano que trata de aplicar el ahora número 7 del mundo: asestar un golpe seco a todos sus rivales en la semana clave. Es arriesgado ahora el pronóstico, sólo queda esperar 48 horas para que el show comience.
Saludos y disfruten de Augusta.
Pablo De Luxe.


