
Álvaro Quirós no quiere echar las campanas al vuelo. Sabe que eso no le ayudará. Pero nada más terminar su ronda, todo el mundo quería saber cómo se hace uno un 65 en la ronda inicial del Masters…
“Resulta difícil creérselo”, confesaba Álvaro. “Mi mejor tarjeta aquí era de 75 golpes. He jugado bien. He jugado muy bien. Y lo mejor de la bolsa ha sido el putter… Pero no es más que un detalle. Es sólo un día. Espero poder jugar bien mañana y pasar el corte, lo cual sería una mejora en comparación con años anteriores… Los dos años anteriores vine al Masters pensando que podía jugar bien y hacerme tarjetas bajas. Y ese fue mi mayor error, porque es un campo muy difícil. Cada momento debe analizarse. Los riesgos, las recompensas… Hoy estaba encantado haciéndome pares. Por eso probablemente me he hecho un 65. Si fuerzo y trato de hacerme un 65 desde el primer tee, probablemente acabaría con un 75 o un 76, como en años anteriores”.
Su gran pegada ha sido sin duda una de sus mejores armas: “Es bueno en cualquier campo, pero especialmente en este. Hay que poner la bola en posición, y con drives largos es una ventaja”.
Quirós aseguraba antes de iniciar el torneo que no las tenía todas consigo y no se explicaba muy bien cómo lo había hecho: “Si te digo la verdad, no lo sé. Por eso estamos tan contentos. En mi caso, no estoy muy contento porque no sé si sólo se trata de un día de buen golf. Para mí, lo más importante es mañana, cuando salga del primer hoyo para tratar de pasar el corte. Después, ya te diré si algo cambia. Mañana lo vamos a ver seguro en el resultado”.
Como no podía ser de otro modo, la sensación al llegar al hoyo 18 fue especial: “Lo iba hablando con mi caddie cuando caminábamos hacia el hoyo 18. Me parecía que estaba jugando el domingo por la tarde en el último grupo. Era una sensación estupenda. Porque normalmente estas cosas las veo yo por televisión, sentado en el sofá. Reconozco que ha sido un momento muy especial. El tiempo era perfecto, yo estaba jugando bien y estaba teniendo suerte con el putter, por lo tanto no me puedo quejar”.
Álvaro también habló sobre sus compañeros de grupo, el venezolano Jhonattan Vegas y el norteamericano Gary Woodland: “Jhonattan Vegas estaba jugando muy bien. Resulta difícil creerlo cuando uno mira los resultados… porque estaba dando a la bola muy bien. Y Woodland también estaba dándole muy bien y jugando bien. Pero los resultados son muy engañosos en este torneo. Resulta difícil creer que alguien que se ha hecho dos sobre par haya jugado tan bien aquí, en el Masters”.
Quirós no prestó demasiada atención al hecho de que Rory McIlroy ya había firmado su 65 cuando él estaba iniciando su ronda: “Si te soy sincero, cuando llegué al campo no miré la clasificación. Miré para ver como iban Sergio, Olazábal y Miguel Ángel, que son los españoles, pero nada más. Tienen que entender que esta es mi tercera participación y, en las anteriores, mi mejor resultado era una tarjeta de 75. No voy a andar mirando a la clasificación, sería estúpido”.
En su primera ronda, Quirós promedió 309,5 yardas con el driver: “Me gustaría alcanzar las 320 y en el medio de la calle. Pero si te digo la verdad, hoy estoy muy contento. He sufrido con mi juego durante mucho tiempo. Sé que es difícil de creer porque he ganado en el circuito europeo, pero esto es una inyección de confianza para mí”.
Álvaro también tuvo palabras para Seve: “No podría decirte lo que significaría para Seve que yo ganara este torneo. Estoy seguro de que hasta en el último rincón de este campo todo el mundo sabe lo que hizo Seve en sus tiempos. Creo que es una figura que dejó aquí la marca del golf europeo”.
Álvaro decía que sus manos eran de albañil comparadas con las manos de artista de Seve: “Las mías son como las manos de un albañil. Todo el mundo sabe que no soy el tipo más habilidoso con un 58 en las manos. Seve era todo lo contrario. Él era uno de los mejores en general, pero especialmente con el juego corto”.
Quirós mantuvo una constante interacción con su caddie: “Esta es la primera ronda oficial de golf con mi caddie. Es un caddie totalmente nuevo para mí. Tenemos que hablar muchas cosas. Tenemos que mejorar. Tenemos que ver cómo vamos a hacerlo. Y por eso me habéis visto hablando tanto con él. Además, cuando juegas bien, todo es felicidad… Se llama Gareth (Lord). Fue el caddie de Robert Karlsson durante mucho tiempo. Luego, yo cambié… Si sabes de golf entiendes el por qué. Es un poco como en fútbol. Cuando el equipo juega mal, no se puede cambiar a los 22 jugadores. Lo único que se puede hacer es cambiar al entrenador. A mí me pasa lo mismo. No me puedo cambiar a mí mismo. Bueno, trato de cambiar, pero no funciona”.
Por último, ¿la relación de Quirós con el golf es como la de su querido Atlético de Madrid con el fútbol, de altibajos?: “Por eso quiero evitar cualquier señal de entusiasmo. Estoy feliz. Pero mi objetivo sigue siendo el mismo. Mañana saldré del primer hoyo a pasar el corte. Estaré encantado de pasar el corte en mi tercera participación en el Masters”.


