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Historias del Masters de 2003 (hoyo 12): «You are the man»

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Por Pablo Larrazábal

La mejor y más divertida historia que nos ocurrió en el Masters de 2003 y que quedará para el resto de nuestros días tuvo lugar en el hoyo 12 del Augusta National el viernes por la tarde. Yo le hacía de caddie a mi hermano (Alejandro)…

Llegamos al 12 con un resultado más o menos de +13 ó +14. La bandera estaba corta a la izquierda. Teníamos 134 metros a la bandera. Yo creía que el viento estaba algo a favor, pero no lo tenía totalmente claro. Lo discutimos y decidimos que el golpe era un hierro 9 con una trayectoria sólida penetrante para que no tocara mucho el viento y botarla justo pasada la bandera.

Mi hermano tiró, pero le salió un poco alta… Los dos empezamos a decirle a la bola "vuela, vuela, vuela…" y nunca voló… Cayó justo en medio del río que cruza. Mi hermano iba a dropar en la calle, a 80 metros del green, para hacer un tiro con el sand y firmar un 4 ó 5. Y entonces fue cuando entré yo en acción.

Le dije: "mira Larry, posiblemente este hoyo no lo vas a jugar más en tu vida, así que por qué no ponemos otra pelota en el tee, dejamos la bola en el green y nos vamos". Me dijo: "Pablo, la verdad es que tienes mucha razón, pero voy a cambiar de estrategia, voy a coger un hierro 8 para que la trayectoria de la bola sea más baja".

Jugábamos con Jerry Kelly y Fred Couples. Ellos ya estaban esperando en el Ben Hogan Bridge, y ya empezaron a decir, "pero este chaval qué hace, ¿está loco o qué? ¿va a tirar desde el tee?…".
Cogimos el hierro 8, me pidió una bola y fuimos a por ella. La bola le salió un pelín alta. Cuando aún estaba por el aire, estira el brazo y me dice: "Pablo, dame otra bola". En ese momento, se empezaron a escuchar cosas en el público. Detrás del tee del 12, hay una grada en la que deben haber unas 7.000 personas y se empezaron a escuchar murmullos cuando la bola volaba. Botó tres metros y medio corta de bandera y empezó a bajar, lo clásico en Augusta, muy lentamente, muy lentamente, muy lentamente… y al agua.

Mi hermano me dice: "dame otra". Fui a coger otra bola y la grada ya empezó a gritar fuerte: "Vamos, métela, métela, métela, you are the man". Ídolo mundial.

Voy a coger otra bola y cuál es mi sorpresa que no hay bolas. No tenemos. Y le digo: "Larry, no tenemos bolas". Y me dice: "sí hay una docena de bolas en la parte de atrás de la bolsa". Bueno, suerte.

En esto, Couples y Kelly encima del puente, ése tan bonito, verde, ya gritando: "¡pero qué haces!"… Y la grada loca. Saqué la docena de bolas y se me caen. No estaban metidas en los paquetitos de tres, sino sueltas. Se me caen todas y las doce bolas acaban tiradas, esparcidas, desparramadas en el tee de salida. Yo con unos nervios brutales… El público, enloquecido. Ve 12 bolas y dice éste va a liar una a lo Tin Cup hasta que la meta.

Mi hermano coge el hierro 8 otra vez y la pone a un metro del hoyo. Se vuelve hacia la grada y saca el puño. Siete mil personas. La locura. Impresionante. Empiezan a caer al tee vasos de cerveza, latas de coca-cola… el miembro de Augusta que estaba en el tee se tuvo que salir de allí. La gente loca, gritando "you are the man". Mi ídolo. Hace seis. Cuando mete el putt se vuelve para atrás y vuelve a sacar el puño al público.

Agarro la bolsa y de camino hacia el tee del 13 le digo a Larry "esto es lo más grande que he visto en golf en mi vida". Y mi hermano me dice "no Pablo, hemos hecho seis en el 12 de Augusta y no lo vamos a jugar nunca más".

Llegamos al tee del 13. Sale primero Fred Couples, que estaba cuarto empatado. Pega una madera 3 perfecta. Kelly, un poco más coritto, pega el drive. También perfecto. Y le digo a mi hermano: "Larry, madera 3, a los árboles, con un poco de draw, lo clásico en este hoyo…". Y mi dice: "No, dame el drive que voy a tirar por encima de los árboles". No entiendo nada. Álex no era un pegador fuerte, era normal, pero bueno, aquí estamos, bienvenidos al río, drive que te crió…

Coge el driver y la intenta apretar… Y claro, un pull-hook de los grandes y la bola en mitad de las flores más bonitas que has visto en tu vida, aquellas rosas espectaculares del hoyo 13. Cuál es nuestra sorpresa que justo cuando vamos a jugar una provisional, sale un mimebro de Augusta de entre las flores con la bola encontrada.

Llegamos allá, con la suerte de que teníamos swing, un poco 'up-right', en línea, pero swing. Larry me dice: "mira ese hueco de arriba. Si pego un 54 que vuele los árboles…" Una historia. Le digo "haz lo que quieras que a mi ya me da igual".

Entonces, da tres o cuatro pasos para atrás y empieza a hacer swings de prácticas… swings de prácticas en medio de aquellas flores rosas. Y claro, las flores más bonitas que has visto en tu vida empiezan a volar… El miembro de Augusta, que llevaba once meses cuidando las florecitas, que tiene 75 años, el pobre ahí mirando que le están destrozando las flores. Manos a la cabeza, sudando, la chaqueta verde ya le quedaba estrecha…

Larry coge el sand, pega socket y la bola sale por otro hueco, no el hueco que había visto antes, sino otro de la derecha. Se cruza la calle, al público del fondo.

La bandera está larga, a la derecha, a 195 metros. Y le digo "coge un hierro 3 con fade. Es el tiro". Yme dice "no, aquí la voy a tirar con draw".

Pega y la saca por el tee del 14 con draw, la bola bota contra la peta… y al río. Le digo a Larry, "dropa aquí, 4, 5, 6 y sumamos una más". Otra sorpresa. La bola se ve un poco fuera del agua y me dice mi hermano: "la podemos jugar…".

Y ahí ya no. Me planto y le digo que no. Me negué. Le dije: "si quieres volver otra vez aquí, aunque sea de espectador no la juguemos ahí. Ya da igual hacer +22 o +20, el tema es que no nos echen y podamos disfrutar el fin de semana".