
Sergio García se mostraba visiblemente satisfecho poco después de firmar su primera tarjeta en Augusta en 2011. El jugador español reconocía que “me voy contento con este resultado de -3. Es cierto que se me han escapado algunas opciones de birdie, pero en un campo como este no puedes esperar acertar con todas. Jugar bajo par aquí siempre es positivo”…
Sergio ha terminado contento, pero no quiere salirse un milímetro del discurso prudente que mantiene desde hace ya algunos meses. Sigue con el freno de mano echado en lo que se refiere a generar expectativas. “Estoy cada vez mejor, pero con tranquilidad, paso a paso y golpe a golpe. No voy mucho más allá”, señalaba.
En cuanto al bogey final, el de Borriol aseguraba que “siempre sabe un poco mal acabar con bogey en el 18, pero insisto en que al final lo que queda es el resultado de toda la vuelta y el -3 es bueno”.
Repasando su vuelta, Sergio explicaba que el hoyo 13 había supuesto un antes y un después. “El eagle en ese hoyo ha sido providencial, incluso pude hacer uno en el siguiente, pero la bola no quiso entrar”.
García volvió a recordar que Augusta supone un test en cada golpe para los jugadores. “Pone a prueba tu paciencia y eso lo sabemos. Aún jugando bien te puede jugar una mala pasada y arruinar una buena vuelta”.
Sergio jugará el viernes en el último partido de la jornada.


