
José María Olazábal no jugará el fin de semana en Augusta. El jugador vasco ha firmado una vuelta de 77 golpes en la segunda ronda del Masters y se despide. Llegaba con el juego cogido con alfileres, tal y como el propio Chema comentó durante los días previos, y este campo no se apiada de nadie, ni siquiera de sus campeones…
Miguel Ángel Jiménez, por su parte, ha hecho 73 golpes y salvo que ocurra algo muy extraño esta tarde y los resultados se disparen, debería pasar el corte. Sería su séptimo fin de semana consecutivo en Augusta. No falta a la cita desde 2005. Jiménez se queda, por tanto, sin su vascorro, como le gusta llamar cariñosamente a Olazábal.
Las condiciones de juego están hoy más exigentes que ayer. La brisa es un poco más intensa desde primera hora de la mañana y, sobre todo, las banderas están mucho más complicadas. Los rectores de Augusta han reaccionado a los buenos resultados del primer día y no están por la labor de que vuelvan a repetirse. Hoy no hay banderas fáciles y ya se está dejando sentir en los resultados.
De momento, la mejor vuelta del día es de 68 golpes, firmada por varios jugadores, entre ellos el incombustible Fred Couples y Luke Donald. El inglés acumula un resultado de -7 en sus últimos 23 hoyos en Augusta.
Olazábal nos deja la primera decepción de este Masters. Es cierto que no llegaba bien de juego, como pudo comprobarse en el pasado Open de Andalucía, pero la garra del jugador de Fuenterrabía obliga a mantener siempre viva la ilusión. Hay un dato demoledor que explica bastante bien por qué Chema no ha pasado el corte: su resultado en los pares 5. Ha jugado +2 los hoyos largos de Augusta y no ha podido sacarles ningún birdie. Si en cualquier campo es fundamental aprovechar los pares 5 para estar arriba, aquí mucho más. Su irregularidad con el drive le ha jugado malas pasadas y tampoco le ha acompañado el putter cuando lo ha necesitado. Aún así, y sin estar nada fino. Olazábal se ha mantenido con vida hasta el último par 5, donde ha ido a por todas, pero le ha caído otro bogey. Cruel. Era la losa definitiva. Se despedía además con un amargo doble bogey en el 18. Ha ganado, al menos, la partida de los capitanes Ryder. El español ha terminado con +6, por el +8 de Love III. No obstante, seguro que no le sirve de consuelo ni por un segundo a Chema.
La mejor noticia del jugador vasco es que físicamente se encuentra bien. Hemos visto de primera mano lo duro que trabaja Olazábal para recuperar su mejor tono, así que no duden que los próximos días van a ser de trabajo muy intenso en la cancha de prácticas.
Jiménez ha hecho 73 golpes para un resultado global de par. El malagueño ha vivido en su carnes la ilógica que acompaña en muchas ocasiones este deporte. Hoy ha jugado infinitamente mejor que ayer, más sólido, sin errores, y sin embargo ayer hizo 71 y hoy 73. Paradójico. El español comentaba nada más acabar su vuelta que “sólo he fallado hoy dos golpes. He jugado mucho mejor de lo que dice el resultado”. Ayer cogió nueve greenes y hoy ha cazado once. Se ha dejado oportunidades, pero el putter no le ha acompañado. En el 18, sin ir más lejos fallaba un putt de birdie de entre dos y tres metros.
En estos momentos, con su resultado de par ocupa el puesto 34º. Debería ser suficiente para pasar el corte. De hecho, lo normal es que conforme avance el día vaya recuperando posiciones.
McIlroy ha empezado muy fuerte la segunda vuelta. Marcha tres bajo par en el día después de nueve hoyos, para un total de -10. El norirlandés está pegando un tirón muy fuerte. A ver hasta dónde es capaz de llegar.


