
Álvaro Quirós sigue bien situado en este Masters a pesar de su tarjeta sobre par de ayer. Sobrevivió a un día duro en un Augusta National exigente…
“La posición de las banderas era más difícil hoy. El problema fue mi driver. Cada vez que fallaba con el driver, acababa haciendo bogey, o no podía aprovechar la oportunidad en los pares 5. Y además no he tenido mucha suerte con el putter… Estoy feliz de haber pasado el corte más que del 65 de ayer. Y el sábado, todo va a depender del driver. Si puedo poner la bola en la calle, voy a tener oportunidades de hacer una tarjeta baja”.
La paciencia salvó a Quirós de una tarjeta que podría haber sido peor: “Esa ha sido la clave. Tengo que agradecérselo a mi caddie, porque después del hoyo 15, otro par 5 en el que no pude hacer birdie, empezaba a estar un poco cansado. Había tenido oportunidades y no las había convertido, cada vez que fallaba la calle acababa haciendo bogey, así que pensé que tenía que acabar con eso. Pero él estuvo muy atento a la situación que atravesaba. Si acabábamos con tres pares, no estaría mal. Por eso probablemente acabé haciendo birdie en el 18”.
Con su tarjeta de 66 golpes, Tiger irrumpió en el top 10 de este Masters y se convierte en la principal amenaza para cualquier aspirante al título: “Estoy tres golpes por detrás. Me he vuelto a meter en el campeonato. Todavía quedan 36 hoyos… La clave de hoy ha sido la paciencia. Estamos en un major y hay que tener paciencia”.
Rory McIlroy llega al fin de semana como líder. ¿Le afectará la importancia del momento y la notoriedad del evento?: “No lo creo. Sólo tengo que salir y tratar de jugar bien al golf, dando buenos golpes y dándome buenas oportunidades de birdie. No tengo que pensar dónde estoy en la tabla, ni que estoy en el Augusta National ni que se trata del Masters. Sólo tengo que salir a jugar como sé que puedo jugar”.
Dos rondas con un solo bogey en Augusta es algo excepcional: “Sí, y espero que siga. Creo que eso es clave en los majors: tratar de limitar los errores. He podido hacerlo los dos primeros días. Hacer un bogey en 36 hoyos en este campo es una auténtica satisfacción. Habría estado bien no haber hecho ningún bogey, pero estoy satisfecho donde estoy y mi juego está muy bien”.


