Inicio Masters de Augusta Masters de Augusta 2012 “No soy lo suficientemente bueno para ganar un grande”

“No soy lo suficientemente bueno para ganar un grande”

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Sergio García ha perdido sus opciones de ganar el Masters de Augusta tras una vuelta de 75 golpes. Se ha situado con un acumulado de uno bajo par, a ocho golpes del líder, Peter Hanson. No obstante, más allá del resultado, lo peor son las sensaciones que transmite el propio jugador…

Da la sensación de que se rinde ante los majors. “Hoy me he dado cuenta de la realidad. No soy lo suficientemente bueno como para ganar un major. Lo he intentado, pero no sale. Y si no sale después de trece años que llevo en la pelea es que no soy capaz”, asegura Sergio.

El español no se refiere sólo al Masters y asegura que no se trata de una pataleta en caliente, por mucho que apenas hubieran pasado diez minutos desde que firmó la tarjeta. De hecho, antes de hablar con los medios españoles estuvo en una habitación junto a todo su equipo. “No es algo en caliente, llevo trece años así y se me acaban las opciones. No hay que darle más vueltas. Obviamente hay algo de psicológico y otras cosas más. Sea lo que sea, la realidad es que no soy capaz de ganar en los torneos grandes, se me hace muy difícil”, señala de manera descarnada.

Sergio hace un ejercicio de sinceridad y de humildad que no resulta nada fácil de ver en el deporte de alta competición. Quién sabe. Podría ser el punto de partida para un nuevo Sergio García aún más poderoso. Eso sólo lo dirá el tiempo.

Sea como fuere, el de Borriol no hace ningún drama. “No pasa nada. Se puede vivir sin ganar Grandes. Yo seguiré luchando, jugando, acudiendo a las grandes citas y peleando por acabar tercero, segundo, quinto…”, afirma. Igual mañana, cuando pase el tiempo, en frío, García verá las cosas de otra manera. Pero a día de hoy no ve luz al final del túnel. “No se trata de cambiar cosas, llevo trece años y se me acaban las opciones”.

El español compartió partido con Rory McIlroy, un buen amigo suyo, y se fundió en un emotivo abrazo en el 18. Daba la sensación de que le decía al norirlandés “no puedo más, hasta aquí hemos llegado”. Poco después, lo confirmaba ante los medios extranjeros: “me he abrazado a Rory porque no estaba mi novia y era la mejor opción que tenía en ese momento”. El discurso de Sergio no estaba, por cierto, exento de emoción.