Inicio Masters de Augusta Masters de Augusta 2014 Angustias de mi vida y mi corazón…

Angustias de mi vida y mi corazón…

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La vuelta va como la seda. Miguel Ángel Jiménez va pegando tirazo tras tirazo, disfrutando, paladeando Augusta como nunca en sus quince participaciones anteriores.

Se coloca -4, pateando en los diez primeros hoyos para birdie, líder absoluto del Masters. En la calle del 10 se preocupa por dar comida a toda su tropa, que lo va siguiendo en cada golpe, está feliz… y entonces llega el Amen Corner…

“El primer tiro que fallo es en el 11, la salida, se me va un poco por la derecha y ya me quedo casi sin tiro”, describe Miguel. Sobreviene el primer bogey. Acto seguido llega el 12, el par 3, el mito, Angustias, el auténtico Angustias, con nombre propio, el hoyo que el de Churriana ha copiado exactamente en su escuela de golf de Torremolinos. Es decir, posiblemente el hoyo que más veces ha jugado en su vida en los últimos dos años.

Jiménez se conoce la teoría al dedillo. “Está muy claro, en este hoyo hay que tirar siempre entre los dos búnkers y olvidarte del resto. Ahí tienes el tres asegurado… pero claro…”, explica. Ese pero claro se llama instinto, competición, carácter y agresividad, sensaciones que hasta se pueden oler en un tipo como Jiménez, y que arruina cualquier manual de teoría, incluso con 50 años. “Estaba jugando muy bien, venía de hacer bogey y he visto la bandera ahí, tierna, como un yogur, y no me he podido resistir… Ya sabéis, tengo la bandera pintada en la frente, no lo puedo evitar. Así que he sido más agresivo de la cuenta. He pegado un tirazo, pero la bola no ha hecho el draw que yo esperaba, no ha coronado el nervio y se ha ido al agua”, describe con pelos y señales. Crudo, pero con una sonrisa. Sabe que ha jugado muy bien y sólo ha fallado dos golpes. Está tranquilo y seguro. “Cualquier de los que estamos aquí podemos ganar y, por supuesto, yo también”, afirma.

A partir de ahí todo pares para un total de 71 golpes. Una buena puesta en escena, a tres del líder provisional, Bill Haas, que jugaba con él, y rondando el top ten del torneo.

Las condiciones de juego son excelentes, pero Augusta se está jugando duro. El campo está largo y no es fácil dejar la bola cerca de la bandera. Además, está soplando una ligera brisa que incomoda lo justo a los jugadores. Hay mucho marcador rojo, pero menos quizás de lo que se esperaba.