Inicio Masters de Augusta Masters de Augusta 2014 Gonzalo se mete hasta la cocina del Masters

Gonzalo se mete hasta la cocina del Masters

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Gonzalo Fernández-Castaño ha rubricado hoy un espléndido tres de tres. Ha jugado tres Masters de Augusta y ha pasado tres cortes. Porque sí, el madrileño estará el fin de semana tras firmar una segunda vuelta magnífica de 69 golpes, PAR total.

Gonzalo ha hecho hoy nada menos que seis birdies y ha dado un salto extraordinario en la clasificación, para colocarse a tiro del top ten. La jornada de prácticas de 40 minutos que se metió ayer tras la primera vuelta ha surtido efecto, aunque también estuvo a punto de jugarle una mala pasada. El madrileño contaba esta anécdota entre risas. “Acabé a las nueve de la noche entre el trabajo que hicimos con los entrenadores y el fisio. A esa hora ya estaba cerrado el vestuario y allí me dejé la acreditación… con lo que son por aquí… Menos mal que esta mañana se han apiadado de mí y me han dejado entrar…”. Gonzalo no sólo ha entrado, sino que se ha metido hasta la cocina del torneo.

Ha jugado bastante mejor de tee a green que el jueves, aunque tampoco para tirar cohetes, lo que da aún más valor a su ronda y eleva las expectativas para el fin de semana. “Hoy he jugado muy bien, he mejorado desde el tee, a pesar de que sigo estando muy inseguro, pero le he pegado mejor, he cogido más greenes y me he dejado más oportunidades de birdie. Estoy con muchas ganas para el fin de semana. Creo que me he colocado en una buena posición, ya que en este campo nunca se sabe y se pueden recortar muchas diferencias en pocos hoyos. Y si no es para ganar hay mucho por lo que luchar, por ejemplo para conseguir un top ten”, apunta.

Gonzalo se mostraba especialmente satisfecho por la actitud demostrada tras un día ayer “de mucho laburo, como dicen los argentinos”. Además, se ha dado un pequeño lujo al final. Ha conseguido sacarle el primer par oficial al hoyo 18. “A la décima fue la vencida. Llevaba nueve vueltas y nueve bogeys, ya era hora… Eso sí, ha sido pegando un hierro 9 a 148 metros de la bandera y metiendo el putt para par…”. Estaba claro que no iba a ser fácil la primera vez.