A las 7.40 horas (13.40 en España) tendrá lugar el tradicional Golpe de Honor con el que, desde hace más de medio siglo, da comienzo cada año el Masters. Pero, por desgracia, el Augusta National no podrá contar con una de las leyendas que, desde hace una década, se encargaban de dar por inaugurada cada edición del primer major de la temporada.
El fallecimiento el pasado mes de septiembre de Arnold Palmer, a los 87 años de edad, dejó huérfano al famoso Big Three, que en los últimos años se ha encargado de llevar a cabo el famoso golpe desde el tee del 1, en presencia del Billy Payne, con servía para dar inicio a la competición. Y hoy, sus dos compañeros y amigos, Jack Nicklaus y Gary Player, tendrán sin duda un recuerdo para él.
La tradición del Tiro de Honor comenzó en 1963, con Jock Hutchison y Fred McLeod como protagonistas. Durante una década fueron los encargados del famoso golpe con el que comenzaba el Masters (antes, incluso, jugaban nueve hoyos para disfrute de los aficionados). En 1973, la mala salud impidió a Hutchison continuar con la leyenda, aunque McLeod siguió adelante hasta su fallecimiento, en 1976.
Tras cinco años, Byron Nelson y Gene Sarazen continuaron con la costumbre (Ken Venturi tuvo el honor de participar un año, en 1983). Tres años después, en 1984, se unió a ellos Sam Snead. Los tres se encargaron de arrancar el Masters hasta 1999, año en el que murió Sarazen. Nelson continuó hasta 2001, y Snead golpeó su último Tiro de Honor en 2002, apenas un mes antes de su fallecimiento.
En 2007, Arnold Palmer retomó el hábito, repitiendo en 2008 y 2009. En 2010 y 2011 se unió a él Jack Nicklaus, otro de los grandes de la historia del golf. Y un año después, en 2012, completó el trío el sudafricano Gary Player, reuniendo el conocido como Big Three. Una lesión en el hombro impidió a Palmer completar su Tiro de Honor en 2016, aunque sí estuvo presente en el acto. Falleció pocos meses después y hoy, sus compañeros de fatigas, le rendirán un merecido homenaje en el tee del 1 del Augusta National.



