Tras su ronda de prácticas de ayer en el Augusta National, el estadounidense Bryson DeChambeau, una de las estrellas de LIV Golf que tiene posibilidad de disputar este Masters, fue cuestionado por las negociaciones entre la gira saudí y el PGA Tour para alcanzar un acuerdo que ponga fin, de una vez por todas, al desencuentro provocado en el golf mundial en estos últimos dos años.
En concreto, al ‘científico’ le preguntaron si una victoria de un jugador de LIV esta semana en el torneo de la Chaqueta Verde serviría para agilizar las conversaciones entre ambos circuitos. Aunque Bryson no cree que ambas cuestiones estén relacionadas entre sí: «Creo que las negociaciones continúan con o sin victoria. Si ganara un jugador de LIV esta semana, incluido yo mismo, estaríamos todos muy emocionados o felices, fuera quien fuera. Pero no estoy tan seguro de que la otra parte lo esté. Aunque supongo que eso es algo que tienen que decidir ellos».
«Hay que seguir hablando con los jugadores de ambas partes, demostrar que existe un beneficio para todos, una paz que espero que mucha gente pueda empezar a ver»
«Desde el punto de vista de la negociación, no creo que cambie mucho», insistió. Y aunque a su juicio, estas decisiones las tienen que tomar las altas esferas del golf mundial, cree que los jugadores pueden aportar su granito de arena: «Hay que seguir hablando con los jugadores de ambas partes, demostrar que existe un beneficio para todos, una paz que espero que mucha gente pueda empezar a ver».
«He tenido algunas ideas durante mucho tiempo. Por desgracia, no puedes decirlas públicamente porque te escrutan y te critican, y todo el mundo te echa luego cosas en cara. Quiero ser muy cauteloso porque no sé cómo será el futuro del golf en general, yo sólo soy un espectador que intenta jugar al golf y ayudar a los aficionados a volver a ganar porque lo necesitan», dijo.
«Y la gente puede decir que me eché a un lado, pero lo hice por mi familia y por lo que tenía delante en ese momento. Creo que mi madre, probablemente, me habría abofeteado si no hubiera aceptado la oferta. Todo el mundo tiene sus propias prerrogativas y deseos, y lo único que quiero es que todos coincidamos en algunas cosas y que volvamos a un terreno de juego en el que todos podamos divertirnos juntos», detalló.
«Me encantaría seguir mostrando mis habilidades en diferentes lugares, ya sea en Shriners o en el Arnold Palmer, el evento del Sr. Nicklaus, el TPC Las Vegas…»
¿Estaría DeChambeau dispuesto a solicitar su regreso al PGA Tour si no estuviera suspendido? El californiano lo tiene claro: «Mire, me encantaría seguir mostrando mis habilidades alrededor del mundo en diferentes lugares, ya sea en Shriners o en el Arnold Palmer, el evento del Sr. Nicklaus, el TPC Las Vegas… Me encantaría jugar esos eventos. Han sido geniales para mí. Incluso Riviera. Me encantaría jugar el torneo de Tiger; organizar un torneo fantástico en una buena comunidad y con gente estupenda. Eso es lo que espero poder hacer en el futuro».
«¿Quiero jugar un calendario completo? No lo sé. Veremos cómo se desarrollan las cosas. No sé cómo será el futuro y no estoy aquí para decidirlo. Pero, ¿me gustaría jugar a algunos torneos? Claro, en los que disfruté de verdad y en los que hice muchos amigos y ayudé a influir positivamente en la comunidad, por supuesto», explicó DeChambeau.
También habló de cuál sería su escenario soñado en el golf dentro de cinco años: «Vaya, es una pregunta interesante. Puedo responder de muchas maneras. Rápidamente, diría que, en primer lugar, podría ser como la NFL, con la NFC y la AFC trabajando en sus propios campos y, al final, uniéndose y organizando un gran acontecimiento a finales de año. Podría ser genial. O podrías integrarlo. Integrar el aspecto de equipo en el evento individual. Combinarlos para elevar su valor», finalizó.
Rahm y Niemann también se pronuncian
Curiosamente, la primera pregunta para Joaquín Niemann en su atención a los medios ayer en Augusta fue la misma que a DeChambeau. Y la respuesta del chileno, similar, desvinculando un acelerón en las negociaciones si un jugador de LIV gana el Masters el domingo: No creo que realmente afecte. Creo que ya hay demasiados buenos jugadores en cada circuito. No creo que un jugador del LIV tenga que ganar el Masters para que cambien las cosas. Creo que las cosas ya están cambiando, y van a llegar a una solución, con un acuerdo o lo que sea que estén tratando de hacer, para mejor».
Jon, por su parte, habló para la BBC centrándose sobre todo en la posibilidad de que los eventos de LIV se jueguen a 72 hoyos, algo que, a su juicio, ayudaría a que hubiera un punto de encuentro con el PGA Tour: «No sé si estoy solo en esto, pero definitivamente, no me importaría volver a los 72 hoyos. Si alguna vez hubiera una manera en la que la LIV pudiera llegar a 72 hoyos, creo que ayudaría mucho a todo este argumento. Cuanto más se acerque el LIV Golf a otras cosas, mejor. Creo que sería para algún tipo de unificación para alimentar un circuito mundial o algo así».



