Jack Nicklaus, Gary Player y Tom Watson lo han vuelto a hacer. Han pegado el golpe de honor que marca el inicio del Masters de Augusta. Desde el tee del 1, con muchísimo público rompiéndose las manos aplaudiendo, rindiendo pleitesía a estas leyendas y disfrutando de un momento único. Cada año es único. Cada año es emocionante. Hay que ponerse pie y aplaudir. Son el golf.
Casi tan emocionante con el golpe de salida, todos en calle, por cierto, y nada cortos en los casos de Player y Watson, es verlos minutos antes en la cancha de prácticas preparando ese único golpe, algunos como Watson calentado su señora media hora, otros como Nicklaus estirando un poco los hombros y desentumeciendo lo justo. Brillante.
Después del golpe y del homenaje se han sentado con los periodistas a compartir impresiones. Nicklaus ha confesado el momento más embarazoso que ha sufrido en un campo de golf. Fue en Augusta, en el Masters del 64. «Pegué un hierro en el 12 (par 3 corazón del amen corner) y casi mato a Bobby Jones y Cliff Roberts (los creadores del Masters y Augusta National. Vinieron a vernos, su buggie estaba a unos 20 ó 25 metros, en el lado derecho, me salió un shank y la bola pasó justo por encima de sus cabezas… Eso sí, estuve a punto de hacer tres. No he pegado demasiados golpes así en mi carrera, uno o dos», ha explicado entre risas.
🌺 Así se ha vivido el arranque de honor del torneo 🌺pic.twitter.com/N8or2UXpk5
— Ten-Golf (@Tengolf) April 11, 2024
Y cómo se recupera uno de un golpe así, la receta de Nicklaus no puede ser más evidente y, al mismo tiempo, imbatible. «Ir a jugar el siguiente golpe. ¿Qué puedes hacer? Lo hiciste. No puedes hacer nada más. Es un poco embarazoso. Fue uno de mis momentos más vergonzosos en el golf, pero hay que seguir», ha rematado.
En este sentido, Player también aporta su visión de cómo recuperarse de un golpe especialmente malo. «Es imposible jugar una ronda de golf sin pegar malos golpes. Forma parte del juego y me enseñé casi a disfrutarlo. Por eso practicamos tanto el juego corto. Por cierto, que oigo a las nuevas generaciones hablar de si le pegan a la pelota a no se dónde, casi 400 yardas y nunca oyes lo bueno que es su juego corto. Pegar largo es una ventaja, pero no una necesidad. Un gran putt vale tanto como una salida de 400 yardas», señala.
Por supuesto, hablaron los tres del futuro del golf y la situación que se vive con LIV Golf y el PGA Tour. Los tres coinciden en que todo pasa por sentarse, negociar y llegar a un acuerdo para que los mejores del mundo se enfrenten siempre en los mismos torneos. De hecho, Tom Watson ha desvelado que se levantó en la cena de los campeones y dijo: ¿No es bueno estar todos juntos de nuevo? «Espero que los jugadores se lo tomaran como que hay que hacer algo para alcanzar esa unión».
Por último, para acabar, Nicklaus compartió la cita del golf que más le gusta. La dijo Winston Churchill: «El golf (carraspeando) es un deporte en el que uno juega con una bola muy pequeña y trata de meterla en un agujero aún más pequeño con un instrumento singularmente más diseñado para ello». Y añadió: «Me encanta esa definición, creo que lo explica perfectamente».
Genios y figuras.



