Inicio Masters de Augusta Masters de Augusta 2025 Cada vuelta de Olazábal en Augusta es un homenaje al golf
El campeón español se queda fuera del corte tras librar otra emocionante batalla en Augusta

Cada vuelta de Olazábal en Augusta es un homenaje al golf

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José María Olazábal, durante la segunda ronda en el Masters de Augusta.
José María Olazábal, durante la segunda ronda en el Masters de Augusta.

José María Olazábal (+7) se queda fuera del corte en el Masters de Augusta. Ha entregado una tarjeta de 74 golpes este viernes, dos sobre par, y no le da para jugar los cuatro días. El golfista de Fuenterrabía, ganador de dos Chaquetas Verdes y auténtica leyenda del Masters y del deporte español, no ha podido repetir el milagro del año pasado. Es lo que tienen los milagros, que no son nada fáciles. Sin embargo, lo cierto es que ha estado más cerca de lo que dice el resultado. Cada vuelta del jugador español en Augusta es un homenaje al golf, a la resiliencia, al coraje, a la nobleza, al pundonor. En definitiva, a todos y cada uno de los valores que se deberían enseñar en las escuelas de golf. Antes incluso que las reglas.

Olazábal no ha pasado el corte y alguno habrá, advenedizo, impertinente y estúpido, que piense que lo mejor que puede hacer el gran jugador guipuzcoano es retirarse a sus cuarteles de invierno, dejar de someterse a la cruel embestida de Augusta, un campo que cada año se lo pone más difícil a ellos, a los que precisamente hicieron grande este torneo. Es ley de vida. El deporte evoluciona y las generaciones se van pasando el testigo. Sin embargo, Chema no tiene ningún motivo para cortarse aún la coleta de maestro.

Primero porque esa decisión sólo y exclusivamente le compete a él. Lo hará cuando le dé la gana. Es su derecho personal e intransferible. Y segundo porque realmente sigue demostrando año tras año que está más que competitivo. Es capaz de mirar a los ojos a la bestia, se sube al cuadrilátero y empieza el intercambio de golpes. Encaja y pega. Encaja y pega. Encaja y pega.

Hoy mismo ha desplegado un gran golf en Augusta. Al paso por el hoyo 10 marchaba con un parcial extraordinario de dos bajo par. Los hierros, esos que el jueves andaban fríos, se fueron calentando en las manos del campeón. Ha pegado tiros soberbios, como el segundo del 5, madre del amor hermoso (unos 220 metros), el segundo también del 7, el tercero del 8, la recuperación del 14, la salida del 16, rozando de nuevo el hoyo en uno como ayer en el 12. Son demasiadas cosas buenas, demasiados momentos únicos de los que nos acordaremos cuando ya no juegue.

José María Olazábal.

Realmente, Olazábal se ha quedado fuera del corte en el Masters por dos hoyos. El triple bogey del 10 el jueves y el doble bogey del 15 hoy, apurando al máximo para sacar el birdie y darse una oportunidad de estar el fin de semana. El efecto de retroceso le jugó una mala pasado. Esos dos hoyos lo han matado. Parcial de +5. No hay más. Dos malos hoyos de 36. Larga vida a Olazábal en Augusta.

Cada vuelta de golf de Chema en el Masters hay que disfrutarla como si fuera la última, aunque ojalá ese día tarde muchos, muchos años en llegar. Da rabia no verlo disfrutar un poco más después de su tirazo en el 12 ayer o el 16 hoy, con el público en pie aplaudiendo su penúltima gesta, rindiendo tributo al gran campeón. Pero realmente es que José Mari disfruta de otra manera. Disfruta con la pelea. Disfruta viéndose competitivo. Disfruta plantando cara a Augusta. Disfruta demostrándose a sí mismo que aún le quedan vueltas bajo par en este campo.

Y para los aficionados todo esto no es más que un bendito regalo que debemos celebrar con la alegría de un niño pequeño cuando recibe una bolsa de caramelos. Gracias, Chema. Por muchos años más.

Resultados en directo del Masters de Augusta