Rafa Nadal, leyenda del deporte español y mundial, no ha ocultado nunca su pasión por el golf. Aunque el deporte en el que triunfó fue el tenis, no ha sido extraño verle, en especial en los últimos años, con los palos en las manos, disputando incluso alguna competición amateur. Se entiende así, por tanto, que siguiera con mucha atención lo ocurrido el pasado mes de abril en el Augusta National, en el desenlace de un Masters que, como él mismo ha confesado en una entrevista, vivió con una especial emoción.
El mallorquín sabe mejor que nadie lo difícil que es para las estrellas del deporte conseguir grandes logros. Así que aseguró sentirse «muy emocionado» cuando Rory McIlroy, después de tantos intentos, al fin consiguió la famosa Chaqueta Verde con la que completaba un Grand Slam que Rafa tiene en el tenis. «Sinceramente, estuve llorando en casa cuando ganó. Me emocionó muchísimo, he sufrido mucho con él», le dijo a Amanda Davies en la CNN sobre el triunfo del norirlandés en Augusta.
Ver esta publicación en Instagram
«Sinceramente, siempre tuve la confianza de que lo conseguiría porque, en primer lugar, se lo merecía. Y siempre pienso que, de alguna manera, hay justicia. Realmente, creo que probablemente él sabía antes de la ronda que iba a pasar por todos esos momentos de presión y que el comienzo sería difícil. Pero creo que aceptó muy bien el primer hoyo, que fue muy difícil. Creo que le faltó algo en los primeros hoyos, con un par de drivers que se quedaron en el búnker por muy poco. Pero luego empezó a jugar bien».
«Creo que hizo un golpe arriesgado en el 11. Tuvo suerte allí. Pero luego, de nuevo, el error en el 13, para mí, fue el momento más difícil de la ronda», analizó Nadal, dejando claro que no se perdió detalle de ese domingo histórico en el Augusta National. Y cuestionado por eso, por su nivel de análisis, como si de un partido de tenis se tratara, explicó: «Bueno, sí, porque conozco muy bien el campo de golf de Augusta. Lo he visto. Me encanta el golf. Me encanta Rory, sinceramente. Y lo admiro como deportista y como persona. Tenía muchas ganas de que ganara. Así que vi cada golpe. Y sí, al final fue muy, muy emotivo. Estaba muy, muy feliz».


