Inicio Masters de Augusta Masters de Augusta 2025 Rory McIlroy: «Me pregunto de qué vamos a hablar en el Masters...
Primeras palabras del norirlandés tras ganar el Masters de Augusta

Rory McIlroy: «Me pregunto de qué vamos a hablar en el Masters del año que viene»

Compartir
McIlroy, camino de la Casa Club tras su victoria © The Masters
McIlroy, camino de la Casa Club tras su victoria © The Masters

En una última ronda repleta de increíbles giros de guión que terminó decidiendo el Masters en un playoff, Rory McIlroy ha logrado por fin su ansiada victoria en Augusta con la que completa el Grand Slam. El norirlandés tuvo en su mano un putt para par en el hoyo 72 con el que habría logrado la Chaqueta Verde, pero lo falló y tuvo que jugársela en el desempate ante Justin Rose. Ahí sacó toda su magia con un approach para la historia que le terminó dando el título.

Su celebración también quedará en el recuerdo, con una mezcla de emoción, rabia, felicidad y alivio, muchísimo alivio. Camino de la Casa Club fue felicitado por decenas de familiares, amigos y compañeros de profesión, como Shane Lowry o Tommy Fleetwood. Más tarde, en Butler Cabin, el presidente del Augusta National, Fred Ridley, le dio la bienvenida para hablar de esta 89ª edición del Masters que quedará ya para siempre en la leyenda.

«Esta es una sensación increíble. Esta es mi 17ª vez aquí, y empezaba a preguntarme si alguna vez llegaría mi momento. Creo que llevo los últimos diez años viniendo aquí con la presión del Grand Slam sobre mis hombros y tratando de lograrlo… Sí, ahora me pregunto de qué vamos a hablar todos de cara al Masters del próximo año. Pero me siento absolutamente honrado, emocionado y muy orgulloso de poder llamarme campeón del Masters», comenzó diciendo Rory.

Sobre los momentos delicados vividos hoy, dijo: «Cuando pegué el golpe con el wedge al arroyo en el hoyo 13, creo que hice un gran trabajo recuperándome y también del doble bogey en el hoyo 1. Pero estaba realmente nervioso al comenzar. Fue casi como si ese doble bogey en el 1 me calmara los nervios un poco y me metiera en la ronda de una forma curiosa. Creo que, durante toda la semana, la forma en la que respondí a los contratiempos es lo que me llevaré de esta experiencia. No podría estar más orgulloso de mí mismo por eso y por haber sabido reponerme cuando lo necesitaba».

Al final, consiguió ganar a su manera, con un golpazo tremendo en el playoff cuando Rose le presionaba y parecía estar en la situación más límite de toda la semana: «Sí, creo que tenía dos yardas menos en el desempate que en el hoyo 72. Además, era una posición un poco más plana, así que sabía que tenía un rtes cuartos de gap wedge perfecto; iba a aterrizar en la pendiente y regresar. Era un buen número. Solo necesitaba hacer un swing bueno y decidido, y lo hice en el momento justo».

Rory celebró a lo grande su victoria en el Masters y no era para menos: «Sí, creo… yo diría que fueron catorce años en gestación, desde aquella vez en 2011 que salí con cuatro golpes de ventaja y sentía que podía lograrlo. Sí, había muchas emociones acumuladas que simplemente salieron en ese green del 18. Un momento así hace que todos los años y todas las ocasiones en las que estuve cerca hayan valido la pena. Quiero mandar un saludo a mi mamá y a mi papá. Están en casa, en Irlanda del Norte«.

El norilandés se acordó así de sus padres, que hicieron muchos sacrificios por él para que pudiera cumplir su sueño: «Así es. Y estoy deseando verlos la semana que viene. No puedo esperar a celebrar esto con ellos. Hoy, de momento, recibe la Chaqueta Verde de manos de otro grandísimo campeón como el Número Uno del mundo, Scottie Scheffler, completa el Grand Slam, vuelve a ganar un major más de una década después y cumple un sueño de niño. El día grande de Rory McIlroy.