– El Masters cumple esta semana su 90ª edición, un número redondo que da pie a recordar (a muchos) o incluso descubrir (a algunos) detalles que forjaron este fabuloso acontecimiento deportivo, el último en llegar a la exclusiva nómina de los Grandes del golf, pero al fin y al cabo también el pionero en tantísimas cuestiones desde su mismo nacimiento.
– Pionero, de entrada, fue desde el mismo momento en el que Clifford Roberts y Bobby Jones, los dos grandes hacedores del torneo, lo concibieron a cuatro rondas en cuatro días desde su primera edición (1934), cuando el Open y el US Open todavía se resolvían a cuatro rondas, sí, pero en tres jornadas, con una última a 36 hoyos (el PGA, por entonces, todavía se jugaba en formato match play y las diferentes rondas de eliminación se resolvían en seis días). Otro rasgo de pionero absoluto y de lo más exótico fue la presencia de dos jugadores japoneses en la tercera edición (1936), Chick Chin y Torchy Toda, invitados por Clifford Roberts… En las dos primeras ediciones sólo habían jugado estadounidenses (la inmensa mayoría), y algunos ingleses y canadienses, así que cronológicamente la cuarta nacionalidad representada en el torneo fue la japonesa. Y así fue hasta 1940, la séptima edición en la que aparecerían por primera vez un australiano (Jim Ferrier) y dos argentinos (Martín Pose y Enrique Bortolino).

– El Masters cumple 90 ediciones, pero no con tal denominación. Las primeras cinco ediciones (1934-1938) se disputaron bajo el nombre de Augusta National Invitation Tournament porque a Bobby Jones eso del torneo de maestros, que es como Roberts quiso llamarlo casi desde su origen, le sonaba ciertamente arrogante o falto de modestia. Finalmente cedió Jones, en vista del éxito de las primeras cinco ediciones, así que en este año 2026 el torneo cumple 85 ediciones con su denominación legendaria y definitiva, Masters Tournament.
– El Masters cumple esta semana 90, así pues, y también 85, pero es que además se cumplen 70 ediciones desde otro hito realmente fundamental, como es el establecimiento de un corte después de las primeras dos rondas. Hasta veinte ediciones del torneo se disputaron sin corte, muy al estilo de lo que luego fueron los WGC o lo que son ahora algunos Signature Events del PGA Tour, pero a partir de la vigésimo primera edición (año 1957), el Masters estrenaba al fin un corte en el que entonces entraban los cuarenta mejores. Esta criba se estableció por la misma razón que anteriormente fue impuesta en el Open y el US Open, el sensible aumento del número de competidores. Sea como sea hoy no se entendería un Grande sin un corte después de 36 hoyos… Afortunadamente.
– Por cierto, quiso el puñetero destino que aquel primer corte lo fallara Ben Hogan por un solo golpe… El legendario texano tenía 46 años y ya había ganado sus nueve majors, pero después disputaría todavía otras nueve ediciones más del Masters, la última de ellas con 55 añitos a sus espaldas, y nunca volvería a fallar un corte…

– Centrémonos ahora en esta noventa edición que arrancará el próximo jueves. Ha pasado mucho tiempo, pero el Masters no deja de ser un pipiolo: cuando se jugó su primera edición hace 92 años ya se habían disputado 68 ediciones del Open, 37 del US Open y 16 del PGA, para un total de 121 Grandes, aunque todos ellos, los 121, tuvieran lugar sin que existiera en rigor, o de manera oficial, esa ‘conciencia’ de Grande, que se forjaría más adelante con un legítimo y hasta justo carácter retroactivo.
– Veamos qué ocurrió en la noventa edición de los otros tres Grandes. La del Open, el gran decano, se celebró en el año 1961 y el ganador fue Arnold Palmer. La noventa edición del US Open (1990) coincidió con el tercer y último triunfo en este torneo de Hale Irwin. Y Padraig Harrington le arrebató a Sergio García en los últimos hoyos la victoria en la noventa edición del PGA (2008). Hombre, pues va saliendo un club interesante de ‘noventeros’….
– Vayamos más allá, recurriendo a otros deportes y acontecimientos con semejante o incluso mayor legado histórico, que también han cruzado la noventa edición hace más o menos tiempo. En este sentido, los cuatro Grand Slam del tenis vienen como anillo al dedo:
– Wimbledon se disputa desde 1877 y cumplió su noventa edición en el año 1976 con un vencedor de campanillas, un tal Bjorn Borg.
– El US Open arrancaba en 1881, pero alcanzaba su noventa edición en 1970, antes que Wimbledon, con otro gran clásico como ganador, el australiano Ken Rosewall.
– Roland Garros nacía en 1891 y Jim Courier se imponía en su noventa edición (año 1991).
– El Open de Australia, por su parte, celebraba la primera edición en 1905 y otro sueco, Thomas Johansson, ganaba en la nonagésima edición (año 2002). Dos suecos, como se ve… Quizá sea un bonito y rocambolesco augurio para Ludvig Aberg y Alex Noren, los dos suecos presentes esta semana en el Augusta National.
– ¿Y el Tour de Francia? Pues sí, en efecto, la ronda gala se celebra desde 1903 y cumplía su noventa entrega en 2003, aunque en este caso no hubo ganador (esperemos que esto no sea ningún rocambolesco augurio…), ya que el nombre de Lance Armstrong, ganador en principio de aquella edición, fue borrado del palmarés por aquel escandaloso caso de dopaje, sin que además se traspasara el triunfo al segundo clasificado (Jan Ulrrich).
– El Giro de Italia se corrió por primera vez en 1909 y Danilo di Luca se proclamaba ganador de la noventa edición (2007).
– La Vuelta a España, por su parte, todavía va a tener que esperar un tiempecito. La primera edición de la ronda española (1935) se disputaba un año después que la primera del Masters, pero de momento sólo se han celebrado 80 ediciones…
– También se pueden repasar los ganadores en los cinco monumentos, las clásicas por excelencia del ciclismo, que también atesoran una historia centenaria. La noventa edición de la Milan-San Remo la ganó el ruso, nacionalizado belga, Andrei Tchmil en 1999 (por este lado no hay carambola posible: no hay belgas ni rusos en el Masters este año). El Tour de Flandes cumplía noventa ediciones en 2006 y ganó Tom Boonen, otro belga. La Paris-Roubaix cumplió las noventa entregas en 1992 con el francés Gilbert Duclos-Lasalle como ganador. En la Liège-Bastogne-Liège el estadounidense Tyler Hamilton se imponía en la noventa edición (año 2003), mientras que el italiano Andrea Tafi hacía lo propio en el Giro de Lombardía, año 1996.

– Y vamos a dejar también una muestra del otro gran deporte eminentemente individual, como es el atletismo. La Maratón de Boston, que es la decana, se corre desde 1897 y cumplió su noventa edición en 1986, año que ganó Robert de Castella, el único australiano que la ha ganado hasta hoy en toda la historia de la carrera… Quizá sea también un guiño imposible a los Adam Scott, Jason Day, Min Woo Lee o Cameron Smith, los cuatro aussies presentes esta semana en el Augusta National.
– Un último fuego de artificio: ahora que se va a cumplir la novena decena de ediciones del Masters, quizá merece la pena también comprobar quiénes fueron los vencedores en las anteriores ocho decenas ya cumplidas. Herman Keiser ganó en la décima edición (1946); Jack Burke Jr. en la vigésima (1956); Jack Nicklaus en la trigésima (1966); Raymond Floyd en la cuadragésima (1976); de nuevo Nicklaus en la quincuagésima (1986); Nick Faldo en la sexagésima (1996); Phil Mickelson en la septuagésima (2006) y Danny Willett en la octogésima (2016). Como se ve, sólo hay jugadores estadounidenses e ingleses… Como quiera que los de las barras y estrellas no necesitan ninguna carambola o guiño (han ganado 64 de las 89 ediciones disputadas), quizá sí le venga mejor a la interesante escuadra de ingleses presente este año en el Augusta National (Fitzpatrick, Fleetwood, Hall, Hatton, Penge, Rai, Rose y Willett).



