El Masters de Augusta ha empezado como manda la tradición. Pasados 25 minutos de las siete de la mañana, hora local, Jack Nicklaus, Gary Player y Tom Watson han pegado el golpe de salida de honor desde el tee del 1. Algunos con más dificultades que otros. Nicklaus, por ejemplo, no puede agacharse a pinchar el tee o a recogerlo y su tiro ha salido muy corto y a la izquierda, justo por encima de las cabezas de las columnas de aficionados que madrugan cada jueves de Masters para honrar a estos colosos.
Después de los tres golpes, Player siempre en buena forma, pese a sus 90 años, y Watson, impecable, atendieron a los medios de comunicación y ofrecieron una magnífica batería de perlas que merecen ser escuchadas. Siempre aportan, aunque se pueda estar de acuerdo o no. Son pura sabiduría.
Que nadie le sugiera a Nicklaus dejar de pegar este golpe de honor…
Nicklaus: «No tengo ninguna intención de dejar de hacerlo. Mientras no mate a nadie, lo seguiré haciendo porque me parece una tradición extraordinaria y un honor inmenso. Ya no juego al golf, el año pasado jugué un día y este año he jugado otro en febrero. Hace cinco o seis semanas me operaron del túnel carpiano y no sabía si iba a poder agarrar el palo. Por suerte, he pedido y he conseguido levantar la bola lo suficiente para pasar por encima de las cabezas del público».
El hoyo 12 de Augusta
Gary Player: «Es un magnífico ejemplo de un hoyo que no necesita mucha distancia para ser difícil y fabuloso. Es un hierro 8 y provoca más lisiados que la polio».
Nicklaus le pregunta a Watson cuántas veces la tiró al agua y salta el pique divertido… «Ahora es cuando nos vas a recordar que tú sólo la tiraste una vez», le comenta Watson. «Así es», dice Jack: «Sólo me fui una vez al agua». «Enhorabuena, yo me fui bastantes más veces», replicó Watson con el ceño algo fruncido.
Player, por cierto, añadió que es también el hoyo milagro, en referencia a aquella bola de Fred Couples que se quedó milagrosamente en la ladera cuando lleva todo el camino de acabar en el agua.
La distancia de la bola y la necesidad de limitarla
Todos están de acuerdo, aunque Nicklaus y Watson no terminan de estar seguros de cómo hacerlo y cuánto. Ahí está la madre del cordero. Player, más osado, da una cifra. «Las bolas deberían hacer 60 yardas menos, aunque sólo para los profesionales, a los amateurs hay que dejarlos tranquilos que son los que realmente sostienen el juego. Pero para los pros hay que reducir la distancia 60 yardas. No tiene sentido que se jueguen pares 5 con un hierro 8 de dos en las manos o que se pueda tirar de uno a muchos pares 4».
Nicklaus ha recordado que en 1930 Bobby Jones ya dejó escrito en un libro que el gran problema de futuro del golf era la distancia de la bola. Entre 1995 y 2002 se ganaron 50 yardas con la tecnología.
Quién debería ser el capitán de Estados Unidos en la próxima Ryder Cup
La pregunta ha sido para Tom Watson. No ha dado ninguna respuesta, pero sí ha dejado una reflexión que seguro anima el debate. «No es mi cometido y no diré ningún nombre, pero lo que creo es que el capitán no tiene tanta importancia. Todo es el equipo y los jugadores. Sin rinden, ganas. Si no rinden, pierdes. Es así».
Los 19 segundos puestos de Jack Nicklaus
A día de hoy, Nicklaus, ganador de 18 Grandes, asegura que todavía se fustiga a sí mismo cuando recuerda que quedó 19 veces segundo. «Sé que es un gran registro, pero no me gusta, me da rabia. Cada vez que me acuerdo de eso pienso en que debería haber ganado algunos de esos». La ambición, intacta. Vaya lujo.
Sobre Tiger Woods y su futuro
Los tres esperan que se recupere y pueda volver pronto. Todos entienden que el golf lo necesita. Nicklaus le ofreció su ayuda, si es que la necesita, mientras que Player fue un poco más allá: «no me puedo ni imaginar el dolor porque el que está pasando y lo que necesita para poder dormir por las noches. No soy nadie para decirle que no tome calmantes, lo entiendo, pero sí le diría que contrate a un chófer. Yo creo que tengo todavía muy buenos reflejos, pero hace tiempo ya que no conduzco y tengo a un chófer».
Sobre el calendario, jugar más, jugar menos y tener los Grandes concentrados en cuatro meses
Jack Nicklaus ve pros y contras. «Me gusta porque le añade más emoción al PGA Championship. Antes, cuando estaba en agosto, siempre sabías que ibas a tener buen tiempo. Ahora ya cambia mucho más. Por ahí está bien. Lo que no me gusta es que estén tan concentrados, me gustaría verlos más repartidos porque sería bueno también para otros torneos que se juegan en ese tiempo y que quedan eclipsados por los Grandes».
Mientras, Player, contó una anécdota: «Una vez le dije a mi padre que me ayudar a elaborar el calendario, que cuántos torneos pensaba que debía jugar. Él llevaba 30 años bajando cada día a la mina para trabajar y me dijo: si yo tuviera tu trabajo, jugaría un torneo de golf todas las semanas. Es bueno poner las cosas en perspectiva».
LIV Golf y el regreso de Koepka y en unos meses Patrick Reed
La pregunta fue a Tom Watson. «Yo lo tengo claro. Si yo fuera el comisionado los habría suspendido de por vida. Hicieron algo que va contra las reglas y que perjudica a los patrocinadores del PGA Tour. Y lo hicieron sólo por dinero. Yo no los dejaría volver y, en todos caso, cuando acaben sus contratos con LIV, les haría pasar por el Korn Ferry Tour».
El Grande más especial de Jack Nicklaus
«No tengo ninguna duda. Siempre lo he dicho y siempre lo diré. Fue el Masters de 1986. Fue muy especial. Con 46 años. La mejor manera de cerrar una carrera que pensé que estaba cerrada en 1980. Amo todas mis victorias, pero evidentemente la del 86 fue aquella que no se esperaba que ganara. Estaba ya acabado, cuesta abajo y toda esa cantinela, y gané. Así que fue muy especial», señala.



