– Hasta 57 jugadores distintos han ganado alguna vez el Masters en las 89 ediciones que ya se llevan disputadas. En los últimos tiempos, de hecho, se ha dado con asiduidad el triunfo de jugadores que se enfundaban por primera vez la chaqueta verde: Dustin Johnson (2020), Hideki Matsuyama (2021), Scottie Scheffler (2022), Jon Rahm (2023) y Rory McIlroy (2025). En concreto, Scheffler, Rahm y McIlroy han sido los ganadores 55, 56 y 57… ¿Se asignará esta semana el dorsal 58 en la historia del torneo? Este año tenemos en liza a 73 jugadores que no han cantado victoria todavía en el Augusta National y, desde luego, alguno de ellos parte como serio candidato. Rose, Schauffele, Fleetwood, Morikawa, Young, o incluso Thomas y Koepka, entre otros muchos.
– Es casi una obligación concederles la etiqueta de máximos favoritos a los actuales Números Uno y 2 del mundo. Los nombres de Scottie Scheffler y Rory McIlroy pesan mucho. Las grandes casas de apuestas, en líneas generales, tienen muy pocas dudas acerca del texano, pues la mayoría le concede la etiqueta de máximo favorito. Rory también aparece arriba, entre el grupo de los seis grandes favoritos, pero lo hace casi siempre como el cuarto gran candidato, por detrás de Scheffler, Jon Rahm y Bryson DeChambeau, y por delante de Ludvig Aberg y Xander Schauffele.
– Lo cierto es que esta primera de las cuatro grandes encrucijadas del año no parece llegar en el mejor momento para Scottie y Rory. Digan lo que digan las casas de apuestas da la sensación de que estos dos titanes del golf mundial han dejado entreabierta la puerta a otros favoritos, quizá a un futuro dorsal 58, si es ganador primerizo.
– Las últimas comparecencias competitivas de ambos levantan algunas dudas. El último resultado que ha firmado Scheffler antes de este Masters fue un 22º en el THE PLAYERS. Miremos lo que nos dicen los antecedentes de sus anteriores cuatro victorias en los Grandes. Cuando Scheffler ganó el Masters de 2022 venía de ganar en su anterior comparecencia (WGC Dell Technologies Match Play); cuando ganó el Masters de 2024 venía de quedar segundo en el Houston Open; cuando ganó el PGA de 2025 venía de ganar el Byron Nelson; y cuando ganó el Open de 2025 venía de quedar octavo en el Scottish Open… No hay color con la actual situación.
– Ahora repitamos el experimento con Rory, teniendo en cuenta que su último registro fue un discreto 46º en el THE PLAYERS. Cuando el norirlandés ganó el US Open de 2011 venía de ser quinto en el Memorial; cuando ganó el PGA de 2012 venía de ser quinto en el WGC Bridgestone; cuando ganó el Open de 2014 venía de ser 14º en el Scottish Open; cuando ganó el PGA de 2014 venía de ganar el WGC Bridgestone; y cuando ganó el Masters el año pasado venía de ser quinto en el Houston Open…
– Se da otra extraña circunstancia y es el hecho de que Rory y Scottie lleguen a este Masters después de tres semanas de ausencia competitiva. Rory no hacía algo así antes de la disputa de un Grande desde el año 2017, han pasado por tanto casi nueve años y es que, además, lo ha hecho muy pocas veces en toda su carrera: sólo en cuatro ocasiones en más de sesenta majors disputados. Scheffler, por su parte, se había tomado tanto tiempo inactivo antes de un Grande sólo dos veces en su carrera, pero lo hizo después de uno o varios grandes triunfos (así ocurrió antes del PGA de 2024, tras ganar el Masters y el RBC Heritage de manera consecutiva; y antes del Open de 2024, tras ganar el Travelers).
– La decisión de Rory de estar tres semanas sin competir ha sido tomada a conciencia. Scheffler, por su parte, tenía pensado jugar en Houston hace dos semanas, pero se dio de baja por el nacimiento de su segundo hijo y tampoco vio oportuno jugar esta semana pasada el Valero Texas Open.
– Ambos han sufrido algunos problemas inusuales con el material en este 2026. Rory con los hierros, pues trató de pasarse a un modelo algo más ‘permisivo’ (un modelo que, para entendernos, no demanda un yemazo perfecto detrás de otro para cubrir la distancia y mantenerse en la línea), pero no le fue nada bien y tuvo que recuperar los antiguos. Scheffler estaba convencido de las bondades de su nuevo driver (más distancia, por ejemplo), mucho más después de ganar en su primer torneo del año con él en la bolsa, pero luego ha dado marcha atrás y realmente parece hecho un lío al respecto. Un lío que, se supone, habrá deshecho en estas tres semanas de inactividad competitiva.
– Sea como sea, Scheffler ha encadenado tres torneos consecutivos sin terminar dentro del top ten (los tres últimos que ha jugado), algo que no le ocurría desde el verano de 2022, hace casi cuatro años. Rory, por su parte, ha sufrido los rigores de una lesión lumbar que le obligaba a retirarse en el Arnold Palmer y que probablemente tuvo cierta incidencia en su discreto resultado en el THE PLAYERS. Parece obvio que esta lesión ha pesado lo suyo en la decisión de no jugar estas tres últimas semanas, aún sabiendo que no le gusta estar tanto tiempo parado antes de una gran cita…
– Sea como sea, digamos que McIlroy y sobre todo Scheffler son claros favoritos… Pero algo menos, a pesar del favoritismo que las casas de apuestas les conceden, sobre todo al texano. Seguro que Rahm prefiere encontrárselos así. Y DeChambeau también, uno de los grandes candidatos a colocarse el dorsal 58.



