El Augusta National tiene este jueves entre sus famosos patrons, término que sólo se utiliza en el Masters para designar a los aficionados, a uno de auténtico lujo. Una leyenda. Se trata de Rafa Nadal. El extenista de Manacor (hay que ver lo difícil que es todavía escribir lo de ex), ganador de 22 grand slams de tenis, ha viajado hasta Estados Unidos para disfrutar del golf, su otra gran pasión, y en uno de los escenarios más imponentes.
Nadal ha estado este jueves por primera vez en el Masters, que no en Augusta, pues ya jugó el campo hace unos meses invitado por Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander y miembro del Augusta National. Precisamente, es Botín la que le está haciendo de maestra de ceremonias en su primera incursión en el Masters.
Nadal ha estado siguiendo el partido de Rory McIlroy, con quien le une una estrecha relación. De momento, no hay imágenes de Rafa, básicamente porque sólo los medios acreditados pueden llevar una cámara encima y hacer fotos. Para su debut en el Masters ha elegido un atuendo clásico. Llevaba gorra azul marino de Augusta National, polo blanco y azul, pantalones azul marino y zapatos blancos. De golf, claro.
Al acabar la vuelta de McIlroy, Nadal ha estado unos minutos bajo la sombra del impresionante roble que protege el acceso a la casa club de Augusta. Allí ha estado saludando a muchos miembros del Augusta National, que se han acercado a él con absoluta admiración. Muchos de ellos le han dicho lo mismo: «eres un auténtico ejemplo y referente para mí».
Rafa ha tenido la amabilidad de saludar a Ten Golf y mantener una breve conversación sobre su experiencia. Se queda hasta el lunes, por lo que estará en Augusta todos los días de competición. Aunque ha seguido a Rory, estaba muy pendiente de lo que iban haciendo los españoles. De hecho, lo primero que ha preguntado es cómo iban Sergio García y Jon Rahm. Pero claro, no hay móviles y no hay manera de saber los resultados. Se encogía de hombros y deseaba una recuperación para Jon en los segundos nueve.
Durante el breve intercambio con Ten Golf, Rafa ha dicho que ha visto muy sólido a Rory McIlroy. «Entiendo que la victoria del año pasado ha sido de gran ayuda, se ha quitado un peso de encima, quizá la mejor palabra que lo defina es que se ha quitado ansiedad, esa necesidad de ganar que tenía», ha explicado el balear. Recordemos que hace unos meses reconoció en una entrevista con la CNN que lloró el año pasado al ver por televisión la victoria de McIlroy en el Masters y su conquista del Grand Slam Career.



