
Da la sensación de que Tiger Woods no trataba de engañar a nadie, ni de engañarse a sí mismo, cuando en la previa de este PGA situaba el nivel de sus expectativas en una 'W' de victoria (win). Así lo dijo literalmente en la previa del torneo. Pero…
Hoy ha finalizado con un acumulado de +10, muy lejos el corte. El vivo retrato de la impotencia. La historia real de su 'no-remontada' casi finalizaba cuando, después de mantenerse vivo tras los cuatro primeros hoyos (misión complicada en el Atlanta Athletic Club), llegaba al primer par 5 y lo jugaba rematadamente mal, desde la salida (a bunker) al sexto tiro para bogey. Luego, algunos zarpazos por aquí y por allá… Pero los ojos de la fiera ya no brillaban.
Y ahora repitamos letra por letra la sentencia que abría este análisis, a ver si así nos lo creemos: Tiger Woods no trataba de engañar a nadie, ni de engañarse a sí mismo, cuando en la previa de este PGA situaba el nivel de sus expectativas en una 'W' de victoria (win). Pero…
Entonces, ¿no eran las palabras de quien trata de huir hacia adelante? Veamos. No parece que Tiger sea tonto, precisamente. Pero sí es evidente que algo está fallando…
Algo está fallando en la cadena de comunicación con su entorno cercano y, por tanto, en su percepción… de la realidad. Dicho en cristiano: si algo no necesita Tiger a día de hoy son aduladores de mayor o menor grado que le aseguren constantemente que todo marcha, que el camino es el correcto, que la senda de la victoria está a la vuelta de la esquina…
Tiger aún no ha reencontrado la fórmula. Es necesario que se dé cuenta. Desde ya mismo parte con una ventaja: no hay manera de maquillar nada desde las profundidades de la clasificación.
Por cierto, Tiger anunció ayer su calendario para lo que resta de temporada. Volverá a la competición en noviembre. Aunque no confirmó en qué torneo, todo apunta a que lo hará en el HSBC. Eso sí, dejó entrever la posibilidad de jugar antes alguna de las citas de las Series de Otoño del PGA Tour. También estará pendiente en los próximos días a Fred Couples. El capitán americano de la Presidents Cup debe anunciar qué jugadores elige a dedo para el equipo y veremos si se decanta por Woods.


