
El Ocean Course de Kiawah Island se despereza en el inicio de la segunda jornada…
En realidad, algo más que eso, porque el viento ya está haciendo de las suyas. Sopla con intensidad y las tarjetas van a reflejarlo con total seguridad. Comienza el baile de verdad…
Este crónica provisional y de ambiente se está redactando cuando se lleva una hora de juego y los datos no pueden ser más reveladores. Hay que pensar que justo en este punto de la jornada, recién iniciada, ningún jugador ha completado ya siquiera cuatro hoyos y, sin embargo, eran ya trece los que marchaban con un resultado por encima del par, ocho más empataban con el campo y sólo tres estaban ganando al campo.
Ayer jueves fueron 65 los jugadores que empataron o ganaron al campo al final de la jornada, es decir, algo más de un cuarenta por ciento del total. Unas cifras que no se alcanzaban en primera ronda de un PGA desde la edición de 2006 en Medinah. Pero parece evidente que semejantes porcentajes van a cambiar hoy drásticamente…
Pablo Larrazábal, que tiene que jugar por la mañana, no podía ser más elocuente en su twitter oficial: «6.50 en Kiawah y hace un viento fuera que es de locos… Hehehhe… Lo bueno es que ya no tengo que hacer bajo par para jugar el fin de semana».
Ahora mismo parece imposible adivinar dónde acabará el corte. En estos momentos está en +1, pero no hay que descartar que se vaya incluso al +4 o más allá. Veremos cómo lidian los jugadores con las duras condiciones de Kiawah.
Y para muestra de cómo está soplando el viento, les dejamos este enlace a un vídeo que ha colgado el compañero de PGATour.com Brian Wacker en su Twitter.
* En la imagen, la colocación de las banderas hoy en Kiawah.


