
El norirlandés cierra la primera del PGA a un golpe de los líderes. Sergio salva con un 70 una jornada algo ‘densa’.
Ryan Palmer (-6) igualaba por la tarde a Lee Westwood y Kevin Chapell en el liderato del PGA Championship, al final de la primera jornada, pero para su desgracia todas las miradas estaban puestas un escalón más abajo, desde donde ya amenaza Rory McIlroy (-5)…
Da igual el campo, las condiciones y las circunstancias. Estamos hablando del Número 1 del mundo, que viene de anotarse un doblete de extra lujo. El norirlandés se pone a atizar el drive al centro de la calle y a partir de ahí todo fluye con un wedge en las manos.
Mirando sus últimas nueve vueltas de alta competición (British Open, Bridgestone y esta primera jornada en Valhalla), arroja una media de 66,8 golpes por vuelta. Una locura en torneos de este calado. Este jueves tocaba otro 66, el quinto que firma en este vertiginoso tramo suyo de temporada y el tercero consecutivo tras cerrar en Akron con este resultado el sábado y el domingo.
Tampoco parecen afectarle demasiado los imponderables que con casi total seguridad aparecen antes o después en una ronda de golf. En este caso, Rory mandaba fuera de límites la bola con el segundo tiro en el hoyo 10, par 5, y salía de allí con doble bogey. El ‘shock’ sólo llegó hasta el siguiente hoyo, donde tripateaba y hacía bogey… A partir de ahí, cinco birdies en siete hoyos, y a punto estaba de embocar para eagle en el 18, lo que le hubiera llevado derecho al liderato. El caso es que el muchacho terminaba la jornada con ocho birdies en el zurrón.
Cuesta pensar que pueda mantener semejante ritmo. Sin embargo, lo hace tan sencillo que por momentos da la sensación de que ya siempre será así: McIlroy por un lado y el resto por otro. Vamos a ver quién o quiénes le dan la réplica esta vez. Henrik Stenson (-5) y Jim Furyk (-5) están muy bien colocados, por ejemplo, además de los citados líderes.
¿Y Sergio García? Pues Sergio ha salvado con oficio y paciencia una jornada áspera con una tarjeta de 70 golpes, una menos en el día. Así que mientras no se demuestre lo contrario también hay que contar con él. Ha sacado adelante muy buenas recuperaciones y quizá le ha faltado acercar un poco más la bola a la bandera, si es que nos ponemos exigentes. En general, Sergio ha ido de menos a más y en el tramo final de la vuelta podría, incluso, haber sacado más rédito.
Gonzalo Fernández Castaño (PAR) ha salido indemne del primer round… El giro pugilístico tiene su sentido: cinco birdies y cinco bogeys en su tarjeta. Y un final poderoso con birdies en los hoyos 17 y 18. Lo mejor de todo: su seguridad desde el tee, puesto que sólo ha perdido dos calles. El ‘pero’ que el madrileño debe revisar: cuatro de sus cinco bogeys han venido desde el fairway (el otro con un tripateo en un par 3). Pero, en fin, ya se sabe que esto tampoco es dos más dos igual a cuatro…


