
David Puig ha disputado once torneos en 2024, siete pertenecientes a LIV Golf y cuatro del Asian Tour. Su clasificación media en la liga saudí es el puesto 30º, de poco más de 50 jugadores. Mientras, en el circuito asiático promedia entre el cuarto y el quinto, entre más de 140. La diferencia es obvia y llamativa y desemboca en la pregunta del millón: ¿cuál es el problema, y por qué no consigue en su gira habitual los mismos resultados que cuando sale a hacer ‘las asias’?
«Yo me hago también esa pregunta», responde con una sinceridad descarnada el bravo jugador de La Garriga. Sin embargo, ha llegado también a la conclusión de que no hay que encender ninguna alarma. Sentido común y una tonelada de madurez. «Yo diría que es pura coincidencia, el nivel de juego que estoy teniendo es muy elevado en ambos circuitos. Obviamente, en el Asian Tour algunos putts han acabado entrando cuando tocaba y quizá esa es la única diferencia, ese ‘momentum’ que te dan algunos putts y que el nivel del LIV es algo mejor, pero no hay mucho más. Es cuestión de esperar un poco y estoy seguro de que si sigo haciendo las cosas como hasta ahora, van a llegar los buenos resultados en LIV muy pronto», confirma a Ten Golf.
Hay que puntualizar que los resultados de Puig en LIV tampoco son un desastre. Tiene dos top 15 esta temporada y un top 30 más. Obviamente, a él le sabe a poco, pero está convencido de que la dinámica va a cambiar, igual que fue capaz de darle la vuelta el año pasado después de un inicio difícil. Por lo pronto, está tranquilo porque el juego está en un magnífico lugar. «Diría que en los últimos tiempos he mejorado mucho el drive y los hierros largos. Está todo bastante bien», señala.
Puig se ve mucho con Rahm en los últimos tiempos. Ambos viven en Scottsdale y coinciden bastante, más en el gimnasio que en el campo de golf. El joven español tiene claro que es un lujo estar cerca de alguien con la mentalidad y la capacidad de trabajo del golfista vizcaíno. Le ayuda a crecer cada día. En este sentido, su objetivo esta semana no es pequeño. Es su segundo Grande, pero viene a Valhalla a por todas. «Llevo tiempo jugando un gran golf, mi juego está empezando a coger forma, me siento más confiado en muchos aspectos y creo que Valhalla es un campo difícil y exigente que va bien a mi juego», apunta.
El esfuerzo de tanto viaje a Asia para arañar puntos de ranking mundial ha merecido la pena, pero David no ha venido de vacaciones ni de visita. Quiere competir. En su primer Grande pasó el corte. Ese es el primer objetivo de la semana, aunque sabe que si consigue poner la bola en calle, puede dar más de un susto en Valhalla.


