
Salta la noticia en Kentucky. Récord para abrir boca en el PGA Championship. Xander Schauffele (-9) ha entregado una tarjeta de 62 golpes en el Valhalla Golf Club, igualando el mejor registro absoluto de la historia de los Grandes. Con la de hoy, ya son cuatro rondas de 62. Branden Grace hizo la primera en la tercera jornada del Open Championship de 2017 en Royal Birkdale y Rickie Fowler y el propio Xander Schauffele (ya van dos) lo consiguieron en el estreno del US Open el año pasado en Los Ángeles Country Club. Es un resultado que no se había alcanzado en los primeros 156 años de los Grandes y que ya se ha repetido en cuatro ocasiones en los últimos siete. Parece obvio pensar que, más allá de materiales y preparación física, que también, existe una cierta tendencia a dulcificación en los Majors.
En cuanto al resultado en relación al par, ese -9, iguala también al más bajo de todos los tiempos en la primera vuelta de un Grande. Concretamente, lo hicieron Greg Norman, en el Masters de 1996, y Rory McIlroy en el Open Championship de 2010. En ambas ocasiones, tanto Augusta National como el Old Course de St Andrews, eran par 72, por lo que las tarjetas de Rory y Norman fueron de 63 golpes. Así las cosas, Schauffele ha firmado hoy la mayor goleada en la historia de los Grandes, el primer resultado de 62 golpes que, además, es nueve bajo par, ya que los 62 que hicieron Grace, el propio Schauffele y Fowler, antes citados, fueron ocho bajo par porque jugaban en campos par 70.
La puesta en marcha del PGA Championship ha confirmado todas las sospechas. Flotaba en el ambiente la sensación de que a Valhalla se le podía hacer pupa… y vaya si está ocurriendo. Con todo el turno de tarde aún por delante, tenemos a 35 jugadores bajo par en el momento de escribir esta crónica. Son muchos. Un fiel reflejo de que las condiciones son asequibles. Como se ha venido contando, el campo está receptivo, coger calles se facilita porque la bola apenas rueda y los greenes están muy dóciles. La bola se queda donde bota e incluso hace efecto de retroceso con bastante facilidad. Si a esto le unimos unas superficies impecables para patear y una situación meteorológica inmejorable, con calor y sin viento, la conclusión es que Valhalla es hoy el paraíso del birdie. Hay que correr para no quedarse atrás…
Schauffele (-9) manda con autoridad tras un despliegue de golf sensacional, el mismo que ha venido demostrando en las últimas semanas. El Número 3 del mundo viene de ser segundo en el THE PLAYERS, quinto en el Valspar, octavo en el Masters y segundo en el Wells Fargo en sus últimas cinco salidas. Hoy ha conseguido los birdies con un arsenal de recursos. Ha metido buenos putts, ha dejado más de una dada y ha firmado algún approach antológico, como en el 4, para dejarse el birdie dado en este par 4 corto.
No debe extrañar que Schauffele haya sido hoy el autor de esta tarjeta. No en vano, entre aquellos golfistas que han disputado al menos 25 Grandes, el norteamericano es el que tiene la mejor media de golpes y el único por debajo de 70.
En un resultado muy exigente que pone a todos con las orejas tiesas. Bien es cierto que son varios los gallos que han empezado también muy fuerte. Arriba tenemos a Rory McIlroy (-5), que ha hecho 66 golpes con un solitario bogey. Es su vuelta número 19 en los Grandes de 66 o menos, el que más de los últimos 30 años sólo por detrás de Tiger Woods. Parece que el plan burbuja para ganar un Major diez años después sigue funcionando. Por cierto, McIlroy empezó con esta misma vuelta de 66 golpes en 2014… y acabó ganando, aunque entonces los líderes estaban en -6. Empatado con Rory están el escocés Robert MacIntyre (-5), un golpe por detrás de Tony Finau (-6) y Sahith Teegala (-6).
Otros nombres poderosos que han empezado con brío son Brooks Koepka (-4), Cameron Smith (-3), Max Homa (-3), Viktor Hovland (-3), Jordan Spieth (-2) o Justin Thomas (-2). Del mismo modo, llama la atención el arranque de Martin Kaymer (-3), dando muestras de que su recuperación es cada vez más real.
Por contra, hay otros que se han dejado ya mucho terreno. El caso más significativo es el de Dustin Johnson (+2), situado a la cola del pelotón, pero ahí están también Tiger Woods (+1), Adam Scott (+1) o Ludvig Aberg (+1). Se puede decir que estos cuatro están ya muy lejos para pensar en ganar, que sus opciones de victoria se han reducido a la más mínima expresión.


