
Sergio García recibió la noche del sábado al domingo una excelente noticia. La PGA de América le había extendido una invitación para jugar el segundo Grande del año, el PGA Championship. Será en Quail Hollow, Charlotte, del 15 al 18 de mayo de este año. Inmediatamente, el golfista de Borriol sintió un pellizco especial. Primero por jugar otro Grande más, algo que valora muchísimo en este momento de su carrera, segundo por regresar al PGA Championship, el Major que más tiempo hace que no juega, y tercero por ser en Quail Hollow, un campo que está muy, muy arriba, en su lista de favoritos. Así lo confirma el propio Sergio a Ten Golf.
«La verdad es que estoy muy contento de haber recibido esta invitación gracias a cómo jugué el año pasado. Tengo muchas ganas de volver al PGA Championship, un torneo especial, que se me ha dado muy bien en el pasado, donde he estado dos veces muy cerca de ganar», asegura desde Arabia Saudí, mientras prepara su debut este jueves en Riad en la nueva temporada de LIV Golf.

Sergio no juega el PGA Championship desde el año 2022, la última vez que pudo jugar los cuatro Grandes. Su entrada en LIV Golf provocó una caída en el ranking mundial, se salió de los 100 primeros, que tradicionalmente se clasifican cada año para este Grande, y su rendimiento en la liga saudí en 2022 y 2023, así como en los Grandes, no fue lo suficientemente bueno como para que la PGA de América lo considerara merecedor de una invitación especial. Sin embargo, sus buenos resultados en 2024 en LIV, donde acabó tercero del ranking, unido a su victoria en Valderrama, sus dos playoffs en México y Miami, así como su notable actuación en el US Open, han hecho que este año sí tenga el billete para el segundo Major del año.
Sergio guarda un buen recuerdo del PGA y no es para menos. En este torneo se puso para ganar un Grande por primera vez en su carrera, allá por 1999 en Medinah. No lo olvida. «Aquel torneo me puso en órbita en el golf mundial, la batalla con Tiger Woods fue muy bonita, tuve la posibilidad de ganar y me abrió las puertas de la Ryder Cup aquel año. Es un Grande que se me ha dado bastante bien, con buenos resultados», explica. El otro segundo puesto fue en 2008, cuando cayó en un mano a mano final contra Padraig Harrington. Esta ocasión fue más dolorosa que 1999. Se había puesto más veces para ganar un Major y no terminaba de caer y cedió ante el mismo rival que le arrebató un año antes el Open Championship en Carnoustie.

Sea como fuere, mirando los números globales, más allá del triunfo en el Masters, el PGA Championship y el Open Championship son los dos únicos Grandes donde Sergio tiene dos segundos puestos. Además, el PGA es el único en el que tiene tres top 3. Lo ha rondado.
Del mismo modo, si no ocurre nada extraño, el PGA Championship será el Grande 101 de su carrera, una cifra que está al alcance de muy pocos jugadores a lo largo de la historia (lo contamos en la Bola Provisional). «Que sea el primero después de cumplir una cifra redonda en el Masters de 100 es también algo muy bonito, es especial», remarca.
Los seis golpes de ventaja y el playoff en Quail Hollow en 2005
Por último, el pellizco de Quail Hollow, el escenario del PGA, un campo que no es indiferente en la carrera de Sergio García. Allí ha jugado once torneos, diez del PGA Tour (Wachovia Championship y Wells Fargo) y el PGA Championship de 2017. «Quail Hollow es un campo que lo he jugado bien en el pasado y ojalá lo pueda jugar bien otra vez», apunta. Concretamente, en once presencias sólo ha fallado dos veces el corte y estuvo a punto de ganar en 2005. Sus tres primeras rondas aquella semana fueron una exhibición mayúscula. Hizo 66, 71 y 67 golpes y salió a jugar el domingo como líder con seis golpes de ventaja. Hizo el par en la última ronda y acabó empatando con Vijay Singh y Jim Furyk.
Sergio cayó en el primer hoyo de desempate tras fallar un putt de dos metros para par y Vijay se llevó el triunfo. El gran Vijay. Era su tercera victoria ese año y apenas era el mes de mayo. «No creo que Sergio haya perdido el torneo. Ha jugado espectacular los tres primeros días y hoy no es que haya hecho cinco o seis más, ha sacado una buena vuelta de par. Creo que es más mérito mío por hacer seis menos el último día que demérito suyo. No es fácil salir a jugar el domingo con una ventaja amplia, y lo digo yo porque lo he sufrido en carne propia», declaró entonces el fabuloso jugador fidjiano.
Aunque puede parecer un recuerdo doloroso, Sergio lo ve de otra manera. Jugó realmente bien toda la semana en un campo que presume de ser de los más exigentes del mundo, algo similar a Valderrama. Es por eso que junto al recorrido de Sotogrande y Riviera, Quail Hollow siempre está muy arriba en la lista de preferidos de García.
Sergio ha jugado 40 rondas de golf en Quail Hollow, con una media de golpes de poco más de 71. Once de sus vueltas fueron por debajo de 70 y su mejor resultado es un 65 en la tercera jornada del Wells Fargo de 2019, cuando acabó cuarto. En el PGA de 2017, año en el que ganó el Masters de Augusta, jugó las dos primeras jornadas con Brooks Koepka y Jordan Spieth y falló el corte con dos vuetas de 75 y 75.
Objetivo: cuatro Grandes y regreso al DP World Tour en Munich
El pellizco está por encima de los números. Sergio valora cada Grande que juega, como hizo en el US Open del año pasado en Pinehurst. Es otra mentalidad. De hecho, uno de sus objetivos principales en 2025 es jugar de nuevo los cuatro. Para ello, «si no cambia nada jugaré las previas del US Open y del British», afirma. Que cambie algo significa que gane Masters o el PGA. Por último, García confirma a Ten Golf que su primer torneo en el DP World Tour en 2025, lo que supondrá su regreso después de haber recuperado la membresía, será el BMW International Open de Munich de julio, justo antes del LIV de Valderrama. «Si no cambia nada allí jugaré mi primer torneo regular del DP World Tour desde el BMW PGA Championship de Wentworth en 2022″, señala. Casi tres años después.


