Inicio Grandes Circuitos Carla, ¿qué te parece si jugamos nueve hoyitos?
La campeona del ANWA debuta en la semana del Chevron con una invtación de lujo

Carla, ¿qué te parece si jugamos nueve hoyitos?

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Carla Bernat y Carlota Ciganda, en el Chevron.
Carla Bernat y Carlota Ciganda, en el Chevron.

Es el lunes previo al primer Grande de tu vida. Juegas el Chevron Championship. Nada menos. Lo más parecido al Masters de Augusta en versión femenina. Estás pegando bolas en la cancha de prácticas y de pronto te dicen que Carlota Ciganda te quiere saludar. No sólo eso, sino que la navarra te hace una proposición: «en media hora salgo a jugar nueve hoyos de prácticas, ¿te vienes?». Exactamente esto es lo que le pasó ayer a Carla Bernat.

Así, como bautismo de fuego no suena nada mal. Para Carla, obviamente, es un honor, pero piensa que la experiencia se va a ir al traste. «El problema es que mi caddie aún no ha llegado, así que no puedo salir a jugar», le responde. Que no se encienda ninguna alarma, Carlota encuentra rápido la solución. «Aquí está James (novio de Carlota y caddie habitual en el LPGA Tour). Te puede acompañar si quieres». A Carla se le ilumina la cara y se va directa al tee del 1. No quiere perder ni un minuto.

Las dos españolas que disputan este primer Grande del año juegan los nueve primeros hoyos del Jack Nicklaus Signature Course, en The Club at Carlton Woods, The Woodlands, Texas. Lo último que quiere hacer Carlota es apabullar o intimidar. Le da espacio y libertad. Por eso, en el mismo tee del 1 tranquiliza a Carla: «me puedes preguntar lo que quieras del campo o de golf, pero yo no voy a ir diciéndote nada por mí misma para no agobiarte ni darte más información de la que tú quieras o necesites. Eso sí, lo que me preguntes, encantada de ayudarte».

Carlota detecta que Carla está un poco nerviosa. Es lo más normal del mundo. Primer Grande de tu carrera y tienes la oportunidad de jugar con uno de tus ídolos y referentes, una jugadora que va a disputar su Grande número 65. Tremendo. La navarra le dice que esté tranquila, que van a disfrutar, y le pregunta por su excepcional victoria en el Augusta National Amateur Championship. No hay mejor manera de romper el hielo. Carlota y Carla se conocen. La de Ulzama estuvo en una concentración de las amateurs españolas hace un par de años en el levante español y allí estaba Carla, pero apenas se han tratado.

La conversación sigue ya de manera natural. Carla le pregunta a Carlota por el calendario. Básicamente, le pide una recomendación sobre cuál es el número de torneos ideal para jugar en una temporada una vez te haces profesional. La doble campeona del LPGA Tour y última ganadora del Open de España responde con su habitual sentido común y prudencia: «Yo te puedo decir lo que me gusta a mí, pero no tiene por qué ser una norma. Eso es algo que debe descubrir tú misma. Depende de tus gustos, de la época de tu vida en la que estés. Irás llegando tú a esa conclusión poco a poco. Yo ahora difícilmente juego más de tres semanas consecutivas, pero antes era bastante más», le explica.

El momento cumbre de la vuelta llega en el hoyo 8, par 5. Han pegado dos salidas muy buenas. Carlota va un poco más larga que Carla. La de Castellón, 21 años, pega una madera espectacular de segundo y la deja a cuatro metros para eagle. Tirazo. Carta de presentación. Es una vuelta de prácticas, pero juega con intensidad. No hay pachangas para Bernat. Acto seguido es el turno de Carlota. Tiene un hierro 4 en las manos y lo borda. Golpe extraordinario. A dos metros. Carla falla su putt y Carlota lo mete.

No crean que la jugador que hizo historia en Augusta se achanta. No va en su carácter. En el hoyo 9, par 4, pega un golpe estratosférico y la deja a un palmo para birdie. Sensacional. «Lo que he visto de Carla me gusta mucho. Tiene garra, mala leche y se nota que quiere llegar. Va súper concentrada y es larga. Está fuerte. Tendrá que acostumbrarse a que esto es un Grande. Lo habitual para ella es pegar mucho wedge de segundo en la NCAA, como me pasaba a mí cuando era amateur, pero aquí hay que pegar hierros 7 y 6. Va a tope y es agresiva, me gusta su carácter», asegura Ciganda a Ten Golf.

Carla lleva un par de días con la boca abierta. Le han dado una bolsa especial de Callaway con su nombre y la bandera de España, ha flipado con el vestuario y está encantado con el tratamiento que le dispensan a todas las jugadoras en un Grande como el Chevron. Es otra liga. Lo mejor de todo es que cuenta con una cicerone de lujo que va a estar ahí para cuando ella lo necesite.