Inicio Majors The Open Championship Darren y el pleno del Euromillón

Darren y el pleno del Euromillón

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Resueltas y expuestas las claves del nudo, pasamos al capítulo del desenlace de esta 140ª edición del Open Championship. Hay quien da ya por ganador al actual líder en solitario, Darren Clarke (-5)…

Y tienen sus poderosas razones. Su ritmo de swing apenas se altera con la inclemencia del tiempo y mañana se anuncian de nuevo fuertes vientos. Pero es de obligado cumplimiento para el veterano norirlandés evitar el domingo uno de sus famosos colapsos en los greenes, sobre todo cuando afronta esos putts en torno al metro de distancia. Hoy, de hecho, podía haber asestado una puñalada mortal a sus rivales si hubiera estado brillante con el putter en las manos.

Sería el tercer norirlandés ganador de ‘major’ en poco más de un año. Una auténtica bestialidad, por mucho que el golf sea también religión en este pequeño estado que no llega a los dos millones de habitantes. Y un pleno digno de ‘Euromillón’, si tenemos en cuenta que, en apariencia, sólo tres norirlandeses parecían de un tiempo a esta parte capaces de ganar un grande y dos de ellos ya lo han hecho  (McDowell y McIlroy) en sólo un año.

Clarke, que cumplirá 43 años el próximo mes de agosto, se estrenó en el British en 1991. Ha disputado, con la actual, 19 ediciones y nunca ha ocultado que la jarra de clarete es su obsesión. No ha sido el norirlandés un asiduo de los top-ten en ‘majors’, sólo seis en veinte años de carrera. Pero en el Open Championship es donde más ha brillado. Se mueve con soltura en los links. Ese vuelo bajo de su bola le favorece, le da control cuando sopla el viento.  Sólo queda por ver si realmente va a poder resolver mañana los jeroglíficos que plantea la presión hoyo a hoyo. Quizá, al fin, le ha llegado su momento…

Llama poderosamente la atención la presencia de tanto norteamericano en las primeras plazas. Sólo ha habido tres tarjetas bajo par; una la de Clarke (69), y las dos mejores, de Dustin Johnson y Rickie Fowler (68 ambos). Ellos han sido hoy los grandes protagonistas. Una jornada tan dura por el agua y el viento nos hizo pensar de inicio que buena parte de los efectivos de las barras y estrellas no aguantarían la tralla, pero ahí siguen doce americanos metidos en el top-20. Tom Watson no ha llegado tan arriba sencillamente porque ha jugado en el peor turno. Pero su 72 de hoy habría que enmarcarlo igualmente.

Por más que el golf norteamericano no haya cantado victoria en los últimos cinco ‘majors’, sería ridículo hablar de una conjura en equipo, en conjunto. Pero no cabe duda de que uno a uno sí ha trabajado con intensidad y especial empeño esta semana.

La Armadaespañola aún nos ha guardado una última opción. Sergio y Larrazábal van a tener su oportunidad de escalar, de terminar bien arriba, pero la victoria les queda ya muy grande. Jiménez, sin embargo, se encuentra a una gran jornada de golf de cantar victoria por primera vez en un grande. Un reto imponente, en todo caso. Porque seguramente va a necesitar jugar claramente bajo par para darse una opción.