Inicio Majors The Open Championship «Esto es muy, muy raro…»

«Esto es muy, muy raro…»

Compartir

Alejandro Cañizares viajaba en el taxi camino del aeropuerto de Londres con una sonrisa de oreja a oreja, saboreando su clasificación para el British Open en la previa de Sunningdale. Es la mayor alegría del año. Confía en que este éxito suponga un punto de inflexión en la temporada…

“Estoy muy contento, feliz, llevaba un año un tanto tristón y esto en un premio muy grande. A ver si a partir de ahora consigo coger la forma y todo empieza a funcionar”, asegura a Ten-Golf un Cañizares que necesita buenos resultados en el Circuito Europeo para empezar a consolidar la tarjeta. Esta clasificación y la propia participación en la cita de Royal St. George's en julio pueden suponer un importante espaldarazo.

Cañizares jugará su segundo British Open consecutivo. El año pasado en St. Andrews dejó su sello de gran jugador, saliendo el domingo en los últimos partidos. Ayer consiguió sacarse una espina que tenía clavada desde hace casi 365 días. "El año pasado me saqué yo mismo del British de este año el último día. Con haber quedado entre los diez primeros lo habría conseguido, pero no pude. Ahora con esta clasificación consigo resarcirme en parte", apunta.

Alejandro consiguió meterse en el British gracias a dos magníficos birdies en sus dos últimos hoyos. El español lo llevaba en la cabeza. “No estaba muy seguro, pero intuía que el -5 iba a ser playoff seguro, así que me dije que tenía que hacer dos birdies como fuera para asegurar. En el 17 pegué un drive muy bueno y un pitching a un metro de la bandera. Y en el 18, también un buen drive y un hierro 8 a dos metros. Fue un buen putt. Acabé de los primeros, así que ha sido una espera muy larga y tensa hasta saber que me clasificaba”, explica.

Cañizares aterrizó en Sunningdale con pocas esperanzas. Su juego no atraviesa por un momento dulce y veía muy difícil acabar entre los diez primeros. “Esta previa me vuelve a demostrar que este deporte es muy, muy raro. He llegado aquí pegando a la bola muy mal y hago -7. Es una buena prueba de que en golf nunca sabes lo que va a pasar”, apunta. Sea como fuere, lo cierto es que sus segundos 18 hoyos, donde firmó 65 golpes, jugó realmente bien al golf. “Sabía que mi juego anda desafinado, que no le estaba pegando bien y me planteé la previa sin muchas expectativas, sin presión. En los primeros nueve hoyos he pegado una bola a cada lado y de forma sorprendente iba dos bajo par. No me preguntes cómo. Increíble. Algunos botes con suerte, otra que se me quedaba junto a los árboles, pero jugable, un putt larguísimo… Sin embargo, en los segundos 18 sí que he jugado muy bien. Ahí sólo he fallado dos golpes”, recuerda.

Para añadirle aún más épica a la clasificación, Cañizares jugó una buena parte de la previa un poco tocado. Al sacar un par de bolas del rough se le reprodujeron unas antiguas molestias que tiene en la muñeca a causa de un ganglio. Todo fue a peor al caerse accidentalmente por unas escaleras cuando pasaba por el hoyo 9 de su primera vuelta. “Estaba poniéndome los pantalones, no me fijé bien, la escalera era de madera, estaba húmeda y me caí y me apoyé en la muñeca. Me hice bastante daño”, relata. Tanto que para poder acabar la previa se tomó dos ibuprofenos y se aplicó hielo un par de veces entre una vuelta y otra.

La muñeca estaba un poco hinchada al acabar el día y ahora tendrá que decidir si juega en Italia. Aún no lo tenía claro. “Tengo que estudiar bien el calendario y tomar una decisión”, remataba. Eso sí, desde ayer, una semana aparece ya marcada en rojo, está ocupada. La semana del British Open.

Crónica de la previa del British Open en Sunnigdale