
Rafa Cabrera Bello ha tenido un día para olvidar. Ha firmado 76 golpes en la tercera ronda del British Open y se ha situado con un acumulado de +7…
El jugador canario era la viva imagen de la decepción. No entraba en ningún plan una vuelta así. Todo se torció desde el principio y ni siquiera pudo esta vez remontar en los segundos nueve hoyos. “He arrancado mal y no han salido las cosas en todo el día. He ido de Guatemala a guatepeor. Aún no me he puesto a analizar qué ha pasado, pero no me ha salido nada. He fallado tiros que por muy poco se han quedado injugables y el putt no me ha ayudado nada cuando he tenido posibilidades de remontar con birdies. He fallado dos opciones claras en el 8 y en el 9. En los greenes ha sido la tónica de toda la semana”, se lamentaba.
Los nueve primeros hoyos han vuelto a ser una losa para el jugador canario. El jueves hizo en este tramo 36 golpes, ayer 37 y hoy ha firmado 38 (el par es 34). Cabrera es uno de los ejemplos más claros del mundo al revés que vive Lytham este año. Recordemos que los nueve primeros hoyos de este recorrido inglés eran los más fáciles de la rotación del British Open y que los nueve segundos, junto a Carnoustie, eran los más difíciles. Pues bien, en 2012 ha ocurrido al contrario. Hasta hoy sábado, la segunda parte del recorrido ha sido mucho más asequible que la primera. Cabrera, por ejemplo, tiene un acumulado de nueve sobre el par en la ida y dos bajo par en la vuelta.
No es fácil encontrar una única explicación, pero el viento ha tenido mucho que ver. Apenas ha soplado y cuando lo ha hecho ha sido en contra en los primeros hoyos y ligeramente a favor en los segundos. Mañana, sin embargo, será otro cantar. La previsión anuncia vientos fuertes del suroeste, el predominante en Lytham, el que pilla en contra en los nueve segundos. Veremos qué ocurre entonces.


