Inicio The Open Championship The Open Championship 2012 Frustraciones a pares

Frustraciones a pares

Compartir


Rafa Cabrera Bello y Gonzalo Fernández Castaño se marchan de este British Open mordiéndose el labio y con una mueca de frustración…

El corte es un premio menor para los dos miembros de la Armada que mejor llegaban a Royal Lytham & St Annes…

Rafa Cabrera terminó con una ronda de 77 golpes para un total de +14, terriblemente castigado por sendos triples bogeys en el 15 y el 17. En el primero de ellos necesitó tres golpes para sacarla del rough alto y en el segundo su drive de salida se marchó fuera de límites por apenas cinco centímetros. “Hasta el hoyo 14 iba jugando muy bien, sólido, pero el triple bogey del 15 me ha matado. Ha sido la tónica de la semana, los golpes malos o medio-malos se quedaban muy mal y los golpes buenos, que han sido muchos, no he sabido aprovecharlo. No ha sido una buena semana con el putt”, explicaba Cabrera después de firmar la tarjeta.

Rafa llegó a Royal Lytham tras un magnífico segundo puesto en el Open de Irlanda, también en un links, y reforzado por una espléndida temporada donde sólo ha fallado el corte en el US Open. Era el primer British de su carrera y su tercer Grande. Pasar el corte es positivo, pero le sabe poco. El canario quiere afianzarse entre los cincuenta primeros del mundo y de reojo está mirando la Ryder Cup. Sabía que esta semana era una buena oportunidad para dar un zarpazo, pero no ha podido ser. Ahora toca descansar en su casa y preparar las dos próximas citas de Estados Unidos: Bridgestone y PGA Championship.

La historia de Gonzalo Fernández Castaño es muy parecida a la de su compatriota canario. El madrileño ha finalizado con una vuelta de 74 golpes para un total de +7, lejos de los puestos donde él creía que podría haber terminado. Su juego, desde luego, lo ha merecido. “Me voy con mal sabor de boca. Tres bogeys en los últimos cuatro hoyos no es el mejor modo de acabar ningún torneo, y menos un British Open. Y además me marcho con la sensación de no haber jugado tan mal al golf. Pero este deporte es así de puñetero”, significaba Fernández Castaño al finalizar su vuelta.

Del mismo modo que Cabrera, Gonzalo sabía que esta semana era una buena oportunidad para hincarle el diente a la Ryder. No obstante, no desespera. “Me quedan tres oportunidades más y voy a ir a por ellas. Las próximas son el Bridgestone y el PGA, a ver si de una vez por todas consigo jugar bien en suelo americano”, señalaba.