
La vuelta se le iba de las manos después del hoyo 10…
Gonzalo Fernández Castaño se colocaba cuatro sobre el par en el día tras un primer birdie de efecto efímero en el 2, un bogey en el 3, un doble bogey en el 7 y dos bogeys más en el 8 y en el 10. El día andaba torcido y Gonzalo Fernández Castaño estaba a punto de estallar…
Así lo explicaba el propio jugador madrileño. “Hoy no he estado fino desde el tee. Me he metido en problemas y lo he pagado caro desde el principio. Ha sido como un efecto bola de nieve que iba creciendo sin parar”, apunta. No fueron momentos fáciles. Gonzalo tuvo que contar hasta diez para reconducir sus emociones. “Iba en llamas, no cabía una palabrota más en mi vocabulario, pero he tragado saliva y he pensado que es una pena venir a un British, que es uno de los mejores torneos del mundo, con un público sensacional que hoy ha estado especialmente espectacular, y marcharse jugando mal y, lo que es peor, cabreado después de pasar el corte”, comentaba reflexivo el español.
El reseteo llegó en el hoyo 12. Ahí consiguió detener Fernández Castaño la bola de nieve que había estado a punto de llevárselo por delante. El madrileño tiró de todo tipo de recursos para superar el mal momento y remontar la situación. “Haces muchas cosas. Te vas poniendo pequeños objetivos mentales. Son juegos que vas haciendo en tu cabeza para no desesperarte, te pones retos en los siguientes hoyos, en tramos concretos de dos o tres hoyos… Hay que conseguir poner todo en perspectiva”, resumió.
Gonzalo terminó la vuelta con tres birdies y un bogey en los últimos seis hoyos para un total de 72 golpes y +4 en el acumulado. Enderezaba la situación y se ponía a pensar ya en mañana, donde espera remontar posiciones. Tiene claro el tipo de día que desea para el domingo. “Me anima mucho que haya viento mañana, ya que es lo mejor para venir desde atrás y poder remontar posiciones. Un British sin viento de verdad ningún día no es un British”, concluía.


