
Álvaro Quirós es a día de hoy un signo de interrogación andante de 191 centímetros de altura y 84 kilogramos de peso. Si los vaticinios son quimera pura en golf, en el caso actual del jugador de Guadiaro, cualquier avance o intuición entraría ya en el terreno de la adivinación o el puro azar. Veamos…
Por un lado, se metió brillantemente en el Open a través de la Previa, pero es muy cierto que necesitó de este último cartucho para estar presente en el tercer ‘major’ del año, después de faltar al Masters y al US Open. Por supuesto, hay que darle todo el beneficio de la duda, porque una operación de muñeca no es ninguna tontería, pero cabe recordar que ya anduvo más bien perdido durante buena parte de 2012.
Es indudable que algunos de sus últimos resultados nos muestran signos evidentes de recuperación. Por ejemplo, aquel quinto puesto en Irlanda de hace un par de semanas, su primer top-ten en casi catorce meses. Sin embargo, también es muy cierto que recientemente ha intercalado semanas decentes (Wentworth, Escocia, donde rondó puestos entre los treinta primeros) con otras más bien grises (Munich o París, donde no pasó el corte)…
El andaluz se queda en el término medio cuando juzga su momento actual. Aquellas semanas normalitas, con momentos buenos, pero que al final no le dan más que para alcanzar a duras penas un puesto en el top-30, quizá en el top-25. De hecho, cuando se repasan con él sus últimos resultados ni siquiera repara en el citado quinto puesto de Irlanda…
Más variables que alimentan a la incógnita: por un lado, los links no son el terreno preferido de Álvaro. Nunca lo han sido. Pero, dentro de estas limitaciones, al menos Muirfield le entra mejor por los ojos, y eso que es la primera vez que lo juega.
Aquí, en Muirfield, le va a venir bien la clase de juego corto que indirectamente recibió de José María Olazábal la pasada semana. Jugaron juntos en Escocia y, a pesar de no haber podido pasar el corte Chema, parece que su recital alrededor de green fue de órdago. “Vamos, como me enseñó Chema”, se animaba hoy el de Guadiaro mientras se preparaba para realizar un delicado aprochito en el green del 18…
En definitiva, se ve luchando como un gladiador en el campo, pero con escasos momentos de disfrute o tranquilidad. Desde fuera, y con la mente y la calculadora metidas en hielo, los datos dicen que viene repuntando al alza, aunque todavía pueda costarle algún tiempo alcanzar aquel top-20 mundial. Muirfield será un test interesante al respecto.
Interesante entrevista con Álvaro Quirós y Rafa Cabrera Bello donde explican cada uno el momento de juego en el que llegan a Muirfield…


