
– Peter Dawson es el jefe supremo del Royal & Ancient y hoy ha pasado un día de perros ante periodistas de todo el globo terráqueo. Tercer grado en toda regla a cuenta de la discriminación de Muirfield entre hombres y mujeres.
Muirfield es uno de los tres clubes de la rotación del Open Championship, junto a Royal St. George’s y Royal Troon, que a día de hoy no permite mujeres socias. Una medida de otro tiempo que ha provocado media de hora de preguntas bastante incómodas.
Dawson ha salido del atolladero como ha podido, aunque su cara era la más viva expresión del tierra trágame. Finalmente, se ha defendido con el argumento más utilizado esta semana en este pequeño rincón de East Lothian. “Es un club privado y marca sus propias reglas”.
El momento más caliente de la rueda de prensa llegó cuando le preguntaron por las diferencias entre esta discriminación por género y la discriminación por raza. “Dios mío, eso es ridículo, no tiene nada que ver, si me lo permite. Hay muchísima diferencia entre una cosa y otra. Es realmente absurdo”, señaló subiendo el tono.
Dawson, eso sí, se comprometió a analizar detenidamente el asunto cuando termine el Open Championship. “Somos conscientes de la mala imagen que puede dar para el torneo, pero nosotros velamos porque el evento sea lo más beneficioso posible, no sólo para el golf, sino también para la zona. Cuando acabe nos sentaremos y veremos qué decisiones se toman”.
Habrá, por tanto, una revisión del asunto, aunque conviene insistir en que son clubes privados que dictan sus propias normas.
– Eduardo de la Riva está disfrutando cada segundo de esta semana. Es su primer Grande y lo afronta con una espléndida mezcla de ilusión, felicidad, entusiasmo y ausencia absoluta de miedo. “Al final es un campo y todos llevamos los mismos palos en la bolsa”, señala. Con la boca grande asegura que no tiene expectativas, pero con la pequeña se aferra a esas magníficas sensaciones que viene demostrando en las últimas semanas.
– Dos nórdicos entre algodones y un tulipán mordiéndose las uñas. Peter Hanson y Thomas Bjorn, sueco y danés, son los jugadores que están tocados en las horas previas del British Open. Hanson sufre problemas en la espalda que le obligaron a retirarse del Greenbrier Classic hace dos semanas. Mientras, Bjorn tiene molestias en el cuello que le hicieron abandonar en la segunda ronda del Open de Escocia hace una semana. Parece más serio lo de Hanson. Entre tanto, el holandés Joost Luiten, primer reserva, juega cada día las vueltas de prácticas como si el jueves fuera a estar en el tee del 1. Eso sí, mordiéndose las uñas, atento a las noticias. Por cierto, el español Pablo Larrazábal es el sexto reserva para este Open.
– El consejo de Tom Watson a Adam Scott tras el terrorífico domingo en Royal Lytham & St. Annes. Coincidieron en el Open de Australia, a finales de 2012. Era una ronda de prácticas. El quíntuple ganador del Open Británico no le sacó el tema hasta el séptimo hoyo. “¿Y lo del British, cómo lo llevas?”, le preguntó. Scott, que recuerden que dejó escapar una ventaja de cuatro golpes a falta de otros tantos hoyos, le trasladó sus pensamientos. Y Watson le dijo: “yo también dejé escapar el primer grande de mi vida. Desde aquel día me dije que no volvería a suceder”. Scott ha asegurado hoy que “aquellas palabras me llegaron al corazón y todo fue diferente en el Masters. Sabía que tenía que jugar muy duro, sin piedad y buscando el triunfo, nadie me lo iba a dar”, explica.
– Resulta difícil reconocer a Carl Pettersson en Muirfield. Y no porque el sueco se haya quitado kilos de encima, nada que ver. Su nueva imagen tiene que ver con el material, y más exactamente con el putter. Ha dejado el putter largo y está decidido a utilizar esta semana el putter corto. No lo hacía desde 1998. “Jugué la última ronda del John Deere Classic con el corte y me fue muy bien, así que lo volveré a hacer aquí”, explica. Su decisión nada tiene que ver con la prohibición del anclaje a partir de 2016. Simplemente ha buscado algo nuevo viendo que lo antiguo no funcionaba. De hecho, no descarta volver al largo y es uno de los que ha consultado con abogados para una posible contraofensiva frente a la decisión de prohibir el anclaje propuesta por el R&A y la USGA y aceptada por los grandes circuitos profesionales.
– Graeme McDowell descubre en su Twitter dos de los swings que más le gustan en el golf actual: Tiger Woods y Louis Oosthuizen. Con ambos jugará el jueves y el viernes.
– Información de servicio que, seguramente, tendremos que repetir el domingo. No pasa nada, para eso estamos. Los cuatro hoyos del playoff de este British Open son el 1, 16, 17 y 18. Y si persistiera el empate, se seguiría jugando el 18 hasta que haya ganador.
– Quién dijo miedo. Rory McIlroy no atraviesa por su mejor temporada. Eso está claro. Sin embargo, no pierde un ápice de su descaro y confianza. El norirlandés apunta y dispara. Pondrá en juego esta semana, sí la del Open Championship, un nuevo drive de Nike. Pero no sólo lo va a utilizar, sino que lo piensa coger mucho, bastante más que los demás. “Creo que lo voy a utilizar entre cinco y siete veces”, asegura. Por cierto, el objetivo con este nuevo drive es minimizar el fallo que estaba teniendo por la derecha desde el tee.
– Dejen paso a Luke Donald… El jugador inglés ha visto esta temporada cómo dos buenos amigos suyos han ganado ya un Grande. “Hasta ahora estábamos iguales, con carrera similares, pero ahora está un escalón por encima”, señala. Lejos de parecer celoso, el rubio jugador lo toma como un acicate. Quiere volver a ponerse a la altura de sus dos colegas. ¿Por qué no esta semana? Pues por qué no, pero lo cierto es que a Donald no le van mucho los links.


