
Sergio García (+6) ha firmado una tarjeta de 73 golpes en la segunda ronda del Open Championship, suficiente para pasar el corte y no estar demasiado lejos de la cabeza: nueve golpes.
El golfista de Borriol reconocía que no ha jugado bien en todo el día y así, con un campo tan difícil, se hace muy cuesta arriba sacar resultado. “En los últimos hoyos no estaba pensando en pasar el corte, sino prácticamente en acabar la vuelta”, señalaba Sergio en una clara muestra de lo complicada que ha sido la jornada.
Lo cierto es que las dificultades comenzaban muy pronto, incluso antes de entrar en Muirfield esta mañana. Sergio decidió adelantar su llegada al recorrido escocés una hora para ser revisado por los fisioterapeutas por unas molestias en la rodilla izquierda.
El problema comenzó durante la vuelta del jueves. Sergio sufrió varios pinchazos en la articulación y después de firmar la tarjeta acudió al camión de los fisios que le aplicaron un tratamiento. Esta mañana seguía con las molestias y volvió a ser revisado por los especialistas que, incluso, le aplicaron unas tiras de compresión para calmar la zona.
Sergio admitió que ha jugado con molestias, pero en ningún caso lo quiere utilizar como excusa. “El problema no ha estado en la rodilla, sino en un cúmulo de cosas”, sentenció.


