
Sergio García prefiere no vivir de recuerdos. Aunque alguno de ellos reconforte y ayude, ciertamente. Por ejemplo, aquí, en Muirfield, como es bien sabido, ganó el British Amateur en 1998, arrasando en la final al galés Craig Williams (7 y 6).
Y el caso es que salió campeón después de haberlo pasado realmente mal en la semifinal ante Mark Hilton, quien le recuperó una ventaja de dos hoyos en la recta final del duelo y luego llevó al español hasta un quinto hoyo de desempate. ¿Echa de menos algo el actual García de aquel adolescente que hace quince años pegaba un hierro 7 con todo el alma desde las profundidades del rough en el primer hoyo de desempate de aquella semifinal ante Hilton, buscando el trapo?
Objetivamente, no, asegura a Tengolf el jugador español. A día de hoy es mejor en todas las parcelas del juego. Lógico y normal. Pero pensándolo mejor, quizá no le importara recuperar parte de aquella bendita inconsciencia. Más en concreto: la libertad de jugar sin pensar en nada más, sin estar atado de pies y manos en según que momentos, bien sea por la tensión, la responsabilidad o el simple prurito profesional (ASÍ LO EXPLICA SERGIO EN EL VÍDEO).
Sergio llega en excelente disposición a este Open Championship. Las vueltas de práctica así se lo están confirmando. Le gusta el campo, y ya se quedó a dos golpes del ganador en 2002, la última vez que el British visitó Muirfield. Y sobre todo le gusta el torneo. ¿Favorito? Aunque él no haya ganado aún ningún Grande, curiosamente nadie se olvida de su nombre en la lista de candidatos.


