
Curiosa la revelación de Tiger Woods respecto al tratamiento y los cuidados que ha dispensado a su codo izquierdo, dañado por culpa de un pequeño desgarro antes incluso de la disputa del US Open.
En primer lugar hay que destacar que el Número 1 se encuentra en perfecto estado de revista. No siente ya la más mínima molestia.
Lo curioso del asunto es que Woods estuvo muy pendiente de los informes que le llegaban sobre Muirfield para adaptar al milímetro su proceso de recuperación. De hecho, como quiera que le aseguraron que el campo estaba muy duro y el rough bastante alto, el jugador decidió no forzar en absoluto: “con el campo en ese estado necesitaba que el codo estuviera en perfectas condiciones. Por eso he estado tanto tiempo sin jugar”.


