
Un mal recuerdo. Sergio había salido en el partido estelar el domingo en Royal Liverpool (Open Championship de 2006), precisamente junto a Tiger Woods. Y se iba de salida a un bunker de calle en el hoyo 5, primer par 5 del recorrido…
Para muchos, fue allí donde el español se dejó sus opciones de victoria. La bola se quedó en mala posición, muy cerca del talud, y García sólo pudo sacarla a calle. A partir de ahí, más problemas. Trato de cazar el green con el tercer tiro, no lo consiguió, y luego además, tras el approach de rigor, sumó tres putts. Total: un doble bogey matador.
Pues bien, aquel bunker ya no existe. Un enemigo menos. Aunque, para ser honestos, tampoco se acordaba demasiado el de Borriol. O para ser más exactos: no se acordaba nada de aquella trampa de arena.
Sergio sigue a ‘su bola’, dicho o expresado en el mejor de los sentidos. Su juego llega a punto y no está dispuesto a meterse más presión de la necesaria. Hoy, por momentos, ha dado una exhibición durante la ronda de prácticas que ha jugado junto a otros tres españoles, Miguel Ángel Jiménez, Pablo Larrazábal y Rafael Cabrera Bello. En los greenes, sin ir más lejos, ha perdonado lo justito. Buenos augurios. Junto al canario, precisamente, ha ganado la partida (con apuesta incluida) a Jiménez y Larrazábal. Hasta once birdies han sumado (a mejor bola) Sergio y Rafa.


