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El californiano busca reeditar en el Open su triunfo en Pinehurst de hace un mes

DeChambeau prepara su versión más estratégica en Royal Troon

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Bryson DeChambeau © Charlie Crowhurst/R&A/R&A via Getty Images
Bryson DeChambeau © Charlie Crowhurst/R&A/R&A via Getty Images

Fue sexto en el Masters de Augusta, el pasado abril. Rozó la victoria en el PGA Championship pocas semanas después, con un segundo puesto. Y terminó levantando el trofeo en el US Open del pasado mes, su segundo triunfo en un major y primero que pudo celebrar ante miles de aficionados (el anterior, también el US Open, lo ganó con las restricciones de la pandemia). Ahora, Bryson DeChambeau, convertido en uno de los grandes ídolos del golf mundial, busca completar un 2024 de enseño ‘asaltando’ el The Open. Y lo hace preparando su versión más estratégica…

Royal Troon, un links de alto prestigio, con su propia leyenda y de máxima dificultad, será todo un desafío para el ‘científico’. Y para lograr el sueño de la Jarra de Clarete, sabe que tendrá que modificar en parte su manera de jugar. Las condiciones climatológicas, con el viento y la lluvia como habituales invitados al torneo, y la configuración del campo, muy distinta a lo que encontraba en el PGA Tour en Estados Unidos y ahora en LIV Golf, serán todo un reto para Bryson, que como de costumbre tiene todo estudiado al detalle.

«Es genial estar aquí, lo primero, y lo segundo, tengo que decir que es un campo de golf difícil. Los últimos nueve hoyos son complicados, tienes que jugar muy recto, tienes que tener control de la bola. Los greenes están bastante bien, la verdad, pero pegarle recto a la bola y controlarla con el viento va a ser clave esta semana», ha desvelado DeChambeau en su rueda de prensa oficial previa al torneo, este martes a primera hora en las instalaciones de la Casa Club.

Otra incógnita para Bryson será cómo afrontar el famoso Postage Stamp, uno de los hoyos míticos del recorrido escocés: «Bueno, sé que seguro que puede ser diabólico. No sé mucho sobre el hoyo, así que llevar la bola a green será bueno. Cada día de la semana ese será el objetivo». Aunque su mente está puesta en cómo sortear la influencia del viento… «Le pego muy alto a la bola, así que… no puedo decir que sea un problema, porque es útil en muchas situaciones. Pero con el viento esta semana, tengo que aprender a controlar, o mejor dicho, a mantener la bola bajo el viento un poco más, que vuele más bajo».

Jugar en un campo tipo links siempre supone un especial aliciente para jugadores como el californiano, al que le gustan los desafíos: «Puede ser un reto difícil, pero no es un problema. Es lo bueno de los links y del Open, lo que proporciona al ser un evento diferente. Jugué muy bien en el pasado en Royal Lytham St Annes cuando estaba firme y rápido en la Walker Cup. Jugué bien en St Andrews y lo he hecho también en otros sitios. Pero siempre ha sido complicado, en especial al principio de mi carrera donde el putt no se me daba muy bien. He mejorado un poco, mi juego con los wedges también y he aprendido a volar la bola un poco».

«Sería increíble que todo el mundo pudiera tocar la Jarra de Clarete, un sueño hecho realidad, pero primero tengo que hacer mi trabajo»

«Poco a poco lo estoy consiguiendo. Si juego bien esta semana, creo que puedo darme una oportunidad, en eso estoy centrado, y creo que con el paso del tiempo cada vez me sentiré más cómodo en estos campos», insistió. Una semana interesante para DeChambeau en la que sueña con rematar su gran año en los majors: «Estoy muy confiado, sobre todo después de ganar un major y también porque la semana pasada jugué bien. Lo importante es que pueda seguir pegándole tan bien a la bola, el juego de hierros y patear como sé. Si hago bien esas tres cosas, cuatro con el chipping o las recuperaciones desde el bunker, tendré mis opciones. Sé cómo hacerlo. Es cuestión de ser tan consistente como lo fui en el US Open«.

Bryson vivió a lo grande su triunfo en Pinehurst, acercando el trofeo para que todos los aficionados pudieran tocarlo. Ahora sueña con repetirlo en tierras escocesas: «Sería increíble que todo el mundo pudiera tocar la Jarra de Clarete, un sueño hecho realidad. Pero primero tengo que hacer mi trabajo y no pensar demasiado en el futuro. Esta semana lo más importante es darte buenas oportunidades, tener en cuenta el viento, la lluvia, los desniveles, los rebotes, los greenes… Asegurarte de que estás haciendo lo correcto en cada momento porque las condiciones son muy variables durante todo el día, los vientos cambian, rachean…».

«No creo que sea posible dominarlo todo aquí, hay demasiados obstáculos alrededor de las calles, incluso en los búnkers, tienes que ser muy estratégico»

En definitiva, no pasar por alto ni un solo detalle y tenerlo todo previsto, algo que suele ser parte del ADN de un jugador que llegó dispuesto a revolucionar el golf con su método: «No creo que sea posible dominarlo todo aquí, hay demasiados obstáculos alrededor de las calles, incluso en los búnkers. Tienes que ser muy estratégico aquí. He jugado campos estratégicos en el pasado, en el RBC Heritage por ejemplo, en Valderrama, donde jugué bien e hice dos top 10. Son campos muy orientados a la colocación, así que en eso creo que soy un jugador sólido. Pero dominar Royal Troon no sé si es posible…».

Una versión muy diferente de Bryson DeChambeau de la que pudo verse en sus primeros años y que seguramente tenga que ver con su madurez: «Con el fallecimiento de mi padre y con todas las luchas y conflictos que hemos tenido en nuestras vidas, la relación con el tiempo es más frecuente que nunca. Creo que esa relatividad me ha permitido entender el juego del golf y lo que es y para qué sirve, y también desde el punto de vista de ser feliz, sí, te das cuenta de que este gran juego no siempre va a estar aquí. Yo no voy a estar siempre aquí. Voy a seguir adelante en algún momento, y quiero hacer todo lo que pueda en el poco tiempo que me han dado. Así que, sí, soy tan feliz como siempre lo he sido».