Ángel Hidalgo (+6) ha entregado una tarjeta de 77 golpes en la primera jornada del Open Championship. El golfista malagueño señala con el dedo a un culpable principal de su discreto inicio. Un culpable completamente inesperado. El putter no ha funcionado. «He cometido dos o tres tripateos y literalmente no he metido ninguna. Me he sentido muy cómodo pegando a la bola, buenos tiros, del 13 al 18 ha sido impecable, quitando un mal swing en el 17, pero no ha entrado nada. Han sido circunstancias y han ido cayendo bogeys», explica. Ha hecho un birdie en 18 hoyos, una cifra bastante alejada de su media.
No es nada habitual que el putter sea el culpable de sus problemas, más bien al contrario. Es una de sus principales armas. No entraba en ninguna ecuación que se tomara libre esta primera ronda en Troon. Nada más acabar la jornada, el andaluz iba directo al putting green para intentar coger sensaciones.



