
Íbamos por la calle del hoyo 18 y le he dicho a Luis que levantara la barbilla y que tenía que salir de su primera ronda en un Open y en un Grande con la cabeza muy alta. Él estaba todavía dándole vueltas a esos tres putts del hoyo 17, pero la verdad es que puede estar orgulloso de lo que ha hecho.
Yo estoy reventado. He cumplido con la mejor versión de un caddie y me he venido por la mañana a ver el campo. He caminado los 18 hoyos para anotar cualquier detalle, cualquier información. Y luego, claro, los 18 hoyos con la bolsa al hombro. Un tute.
Lo que me tengo que reprochar es que debería haberle ayudado un poco más en los greenes. Me hubiera gustado serle de más utilidad en esa parcela del juego, pero la verdad es que hoy me ha costado mucho ver las caídas. Al final del día es cierto que ya no había mucha luz, pero antes tampoco he estado fino en este aspecto.
En el hoyo 4, por ejemplo, Luis veía la caída al borde del hoyo y a mí me daba la impresión de que era un poco más. Tenía él razón y se le ha escapado el putt. Eso me lo reprocho, me da rabia no haber podido ayudarle un poco más.
De todo lo demás, me voy contento. Ha sido una jornada muy intensa en la que he intentado ayudarle lo máximo posible, hemos hablado mucho, incluso de aspectos técnicos y también he intentado distraerlo cuando tocaba el momento.
Sea como fuere, un gran día de golf, un muy buen resultado y la barbilla bien alta.
*Gonzalo Fernández Castaño es el entrenador de Luis Masaveu y su caddie en el Open Championship



Grande Gonzo!!!