
Hoy no ha sido un buen día. Sobre todo no ha sido un buen final. He visto a Luis muy cansado en los segundos nueve. Está fundido y es normal. Primero por ayer, que fue un día muy largo, muy tenso y muy exigente, y después porque lleva seis semanas seguidas jugando. El swing no estaba.
La parte mental ha sido muy importante en este moving day. Al llegar al tee del 1 me ha dicho que estaba más nervioso que ningún otro día y yo le respondido que al contrario, que no tenía nada que demostrar, que teníamos por delante un día para aprender, para disfrutar y que debía intentar fluir. Esta vuelta era un bonus. Hemos jugado con Abraham Ancer y ha sido una partida espectacular. Se ha portado de diez, encantador en todo momento.
Es el día que peor ha jugado de tee a green y tampoco hemos metido putts. Hoy tampoco le he ayudado en los greenes, y eso que he intentado involucrarme más. Al menos, ha entrado el del 13, de unos 14 metros. Ese lo ha metido él solito, ahí no le he dicho nada. Curiosamente, poco antes lo habíamos hablado. Vamos a tratar de sacarle una ovación al público. No te están aplaudiendo porque no les hemos dado motivos, es más, deben estar bostezando…
En un momento de la vuelta, Luis se ha estado lamentando por cómo le estaba pegando, quejándose de que el juego ha sido muy malo toda la semana. Le he dicho que no es verdad y que, en caso de comprarle su argumento, que no se la compro, tendría que estar aún más orgulloso. O sea, que no le estás pegando bien y has pasado el corte en un Grande, junto a los mejores del mundo y en un campo como Royal Troon… Entonces, si es así, que ya os digo que no, no tienes techo.
Por último, en el hoyo 18, donde todo nos ha salido al revés, con mucho búnker, estaba de nuevo moviendo la cabeza, negando… Le he dicho que había que levantar la barbilla, saludar al público y disfrutar el momento porque hay gente que daría un dedo de la mano por estar viviendo ese momento. Yo, por ejemplo, que he jugado veinte Grandes, mataría por disputar uno más. Yo le entiendo. He estado en su misma situación y también se me han llevado los demonios cuando he jugado mal. Es normal estar cabreado y nervioso, pero como yo he tenido la suerte de vivirlo y de cometer esos errores, quiero echarle un cable para que no le ocurra lo mismo.



Gonzalo, esa es la mentalidad, los pensamientos que hay que provocar en un «novato». Pasar el corte en un torneo de primera división es importante, pasarlo en un major es la pera, si es en un Open Británico es la hostia(sin etiquetas), y en Royal Troon con viento y agua es lo máximo.
En este campo no se juega bien sólo haciendo buenos swings, sino sabiendo defenderse del campo que t está esperando: estrategia,paciencia, golpes tendidos, contorno,….
Delicia de diario. Pronto oiremos a Masaveu en GSe