Jon Rahm (-1) ha regresado al top 10 de los Grandes en Royal Troon. Justo un año después. Atrás queda una discreta defensa del título en el Masters, un mal PGA Championship y un US Open para olvidar por la lesión en el pie. El morrosko de Barika vuelve a su lugar natural. Es su decimotercer puesto entre los diez primeros en 32 Grandes disputados. Más de un tercio de las veces.
Rahm ha logrado el top 10 en el Open gracias a una muy buena ronda final de 68 golpes, con cuatro birdies, tres de ellos en los tres primeros hoyos, y un solitario bogey, después de mandar su bola de salida en el hoyo 11 a uno de los setos que tan astutamente protegen el flanco derecha de la calle.
Ese inicio explosivo de Jon en la última ronda invitó a soñar. ¿Y si la lía? ¿Y si logra la hazaña de una remontada histórica? No era ninguna quimera. Al paso por el hoyo 7 se había colocado con cuatro bajo par en el día para un total de -2. Los primeros clasificados no habían empezado excesivamente bien, por lo que había margen para la gesta.
Sin embargo, la expectativa de estar asistiendo a un domingo histórico se diluyó pronto. Se le escapó una buena opción de birdie en el 8 y mandó la salida del 11 al seto. Bogey demoledor. Venía de tan atrás que no tenía margen de error. Cierto es que visto el final del torneo, bajó el viento y emergieron los birdies, no tuvo realmente opciones de ganar, pero tampoco fue capaz de rematar una gran vuelta. Se quedó a medio camino. Efecto gaseosa.
En realidad, como viene ocurriendo toda la temporada, especialmente en los torneos de LIV Golf, Jon sigue echando de menos al delantero titular de su equipo, el que las enchufa, el que gana partidos. Rahm consigue dominar los encuentros, juega bien, genera ocasiones, encierra a los rivales en su área, pero a la hora de la verdad le está faltando gol. Bien podríamos decir que su ariete titular se rompió el cruzado cuando ingresó en LIV y aún está en fase de recuperación. En este Open ha dado alguna pista de que no anda lejos de volver al equipo, pero todavía no se puede contar con él.
Rahm, mientras tanto, a la espera de poder contar con su estrella, sigue percutiendo, lo sigue intentando, pero le falta algo. Hoy ha emocionado en esos primeros siete hoyos, algo que no había hecho en los Grandes desde el Open del año pasado. Es algo, pero sigue siendo insuficiente para sus estándares. Los que él mismo se impone.
Ha vuelto al top 10 en los Majors y eso es una buena noticia. Ahora, a esperar que vuelva el delantero centro titular para ganar torneos de nuevo. Aún queda temporada por delante, y a la vuelta de la esquina los Juegos Olímpcos. No sería un mal momento para ver de nuevo en acción al goleador.



