Como normal general, no suele ser una buena idea llamarse a gritos entre amigos en un campo de golf durante una ronda de competición de un torneo, sea cual sea, o silbarse de punta a punta como si estuviera uno reuniendo al ganado. Mucho menos si se está cerca de un tee de salida. Y aún peor si se trata del hoyo más difícil del campo. Pues bien, eso ha ocurrido hoy en la primera jornada del Open Championship. Un aficionado ha silbado para llamar la atención de un conocido como si estuviera en el lejano Oeste, con la mala suerte de que estaba junto al tee de salida del hoyo 11 y en pleno backswing de Jon Rahm.
Jon ha fallado el golpe a la derecha, mal sitio, y acto seguido ha recriminado al seguidor su comportamiento, aunque después de la vuelta le ha quitado hierro. «Tienes el tiro desde el tee más difícil del campo, lloviendo, contra el viento desde la izquierda, con eso ya es suficiente… No hace falta más. Sé que no lo hacen a propósito. Parecía alguien intentando llamar la atención de otra persona por alguna razón. Fue un mal momento. Lo usé para liberar la tensión. Para ser honesto, probablemente no afectó tanto como lo hice parecer. También fue un mal swing. Solo un hoyo difícil. Es frustrante, pero es lo que es. Es algo cotidiano en el golf», señala. Le honra a Jon reconocer que fue también fue un mal swing.
En cuanto a la vuelta, Rahm se mostró bastante satisfecho. «Ha sido un buen golf. Si acaso, me hubiera gustado aprovechar un poco más los hoyos más fáciles, los primeros cinco con el viento de hoy. Del 2 en adelante, todos eran a favor de viento. Podría haber sacado más provecho de eso. Tuve un par de buenas oportunidades. Lástima ese birdie en el 1, pero aun así, los pares aquí nunca te van a perjudicar, y esos hoyos desde el 8 al 12, en su mayoría contra el viento, son hoyos difíciles, un tramo complicado del campo donde si logras hacer pares es genial. Pero en general, sí, estoy muy contento con la ronda. Acepto el resultado. Me siento confiado. Espero poder golpear algunos tiros desde el tee un poco mejores. Con la lluvia siempre es difícil decirlo. Siento que estaba haciendo buenos swings. El agua se mete entre la bola y el palo y puede ir a cualquier parte. Pero me gustaría que esos buenos swings produjeran el tiro que me gusta ver. Pero aparte de eso, un muy buen día», explica.
A juicio de Jon, el campo está bastante equilibrado en cuanto a dificultad. Hay nueve hoyos muy complicados y otros nueve muy asequibles por el viento que está soplando este jueves. «Del 2 al 5, e incluye el 7, y luego el 13, 14, 15, no estás realmente muy estresado. El viento te ayuda desde la derecha. Como diestro, normalmente te sientes más cómodo con eso. En el hoyo 4, los búnkers se podían volar, por lo que la calle es mucho más ancha. Puedes estar un poco más cómodo. Son los otros hoyos, como dije, en ese tramo del 8 al 12 y luego el 16, 17 especialmente, son muy difíciles, con viento desde la izquierda, llueva o no. Es extremadamente duro. Tienes que golpear tiros de muy alta calidad para darte una oportunidad desde el tee y luego hacia el green también. Siento que, de alguna manera, tienes alrededor de nueve o diez hoyos muy difíciles y nueve muy, muy factibles», sentencia.



