Sergio García (+1) ha asegurado el corte en el Open Championship tras entregar una tarjeta de 73 golpes en la segunda jornada en Royal Portrush. Por contra, Ángel Hidalgo (+3) se ha quedado fuera, salvo que las condiciones cambien de manera dramática por la tarde, con un resultado de 75 golpes. Ambos han sufrido lo indecible en una jornada que se ha ido torciendo poco a poco, pero a García le ha salido cara y a Ángel cruz. Una cruz terriblemente cruel, pues hacía bogey en el hoyo 18 para acabar con ese +3 que con casi toda seguridad lo dejará fuera de fin de semana.
Han sido dos vueltas muy diferentes. Sergio ha estado magistral desde el tee. Casi podríamos decir que ha sido una exhibición imperial. Ha empezado con un muy mal hoyo 1 que le ha costado un doble bogey de los que dejan huella. En un intento por hacer más de la cuenta en el segundo y en el tercer golpe, después de fallar la calle por la izquierda, se le ha ido complicando el asunto hasta terminar con ese lastre del que ha ido a remolque todo el día.
A partir de ese error, ha cazado todas las calles a excepción de los hoyos 7 y 18, donde tampoco se metía en grandes problemas. Terminaba en el primer corte de rough, con opciones de tirar a green. Se firma esta semana. El problema, por tanto, no ha venido desde el tee. Además, en los primeros nueve ha estado incluso brillante en los golpes a green. Se ha ido dejando opciones de birdie, más allá de la que ha convertido en el 2, que no ha conseguido aprovechar. Buenos tiros y opciones más que razonables de entre tres y cinco metros.
El putt hoy sí ha sido un problema. O, por ser más precisos, los putts de birdie, ya que de par ha metido algunos muy buenos como en el 9 y en el 11. A esto hay que unir dos tripateos, en el 5 después de cazar este par 4 de uno, y en el 14, momento en el que realmente se situaba frente al abismo de poder quedarse fuera del corte, algo que no habría hecho justicia alguna a su juego de tee a green. En el 13 también se le escapaba un putt muy corto de par.
La realidad es que Sergio ha jugado los dos primeros días para estar mucho más arriba en la clasificación. Debería encontrarse como mínimo en tres o cuatro bajo par, pero al final el golf es un conjunto y hay que estar bien en todas las parcelas del juego. Ayer no anduvo muy bien con los hierros y hoy lo ha frenado por completo el putt.
Sea como fuere, al menos ha conseguido salvar los muebles con cuatro pares consecutivos del 15 al 18 y se ha metido en el corte. Es su fin de semana número 21 en los 26 Open Championship que ha jugado. No está mal. Además, ha pasado el corte en nueve de sus últimos diez British. La estadística es muy buena. En los 102 Grandes que ha jugado, ha estado en el fin de semana un total de 67 veces contando mañana y pasado en Irlanda del Norte. La mejor noticia para Sergio es que la clasificación está apretada. Aunque hoy se ha estirado un poco más por las buenas condiciones, lo que está propiciando más birdies y mejores vueltas, todavía hay margen para rubricar una buena semana. No es una locura pensar en el top 10.
La cruz ha sido Hidalgo. El juego no ha fluido como ayer. El malagueño fue el que más calles y más greenes cogió en la primera jornada, sin embargo hoy ha tocado la de cal. Ha sufrido mucho desde el tee y los golpes a green no han sido tan buenos como ayer. De hecho, sólo ha conseguido un birdie en todo el día (hoyo 9) y no se ha dejado ninguna oportunidad de menos de tres metros. Ha sido una vuelta a la contra, de luchar mucho, a remolque, salvando pares, algunos magníficos como en el 15, pero sin poder brillar de verdad.
El +3 va a ser insuficiente para estar el fin de semana salvo que las condiciones de juego den un giro brutal esta tarde y se ponga a soplar mucho viento. En principio, el corte estará en +2, con alguna posibilidad del +1. Muy cruel. A las puertas. En la orilla se va a quedar el bravo jugador malagueño. Lo más duro de asimilar es quedarse fuera del corte con un bogey en el último hoyo después de cazar la calle. El segundo tiro no ha sido bueno y ya se ha puesto en peligro. Se ha dejado un putt de cuatro metros para jugar el fin de semana y no ha entrado. Una pena. Tendrá que volver para sacarse esta espina. Desde luego, por él no va a quedar.



